España afronta 2026 con un enfoque más maduro en inversión tecnológica donde la ciberseguridad ha dejado de ser un mero elemento técnico para convertirse en una prioridad estratégica tanto en el sector público como en el privado. El clima económico actual favorece este cambio, empujando a las organizaciones a destinar recursos con criterios de eficiencia y valor real, no solo volumen presupuestario.
“El buen momento económico que atraviesa España está ayudando a mantener la inversión tecnológica, pero el foco ya no está en invertir más, sino en hacerlo mejor, apostando por proyectos que aporten un valor real y mejoren la eficiencia”, afirma David Sánchez, director comercial de Ontinet.com.
Este enfoque se traduce en una agenda compartida: consolidar lo ya implantado, integrar tecnologías con criterio y garantizar que cualquier innovación vaya de la mano de seguridad robusta desde su concepción.
Para Sánchez, la ciberseguridad “se ha consolidado como una prioridad transversal, integrada desde el inicio de los proyectos y entendida como una inversión estratégica para proteger el negocio”. Esa visión encuentra eco en otras voces del sector, que subrayan que la protección ya no es un complemento, sino un elemento central en la estrategia de digitalización. “Observamos un creciente interés por parte de las organizaciones en reforzar sus capacidades de ciberseguridad”, explica Acacio Martín, VP de Fortinet Iberia.
Este interés no es casualidad: el entorno actual combina amenazas cada vez más sofisticadas con la necesidad de garantizar continuidad operativa, soberanía del dato y cumplimiento regulatorio, lo que impulsa a empresas y administraciones a reforzar sus defensas. “Este entorno favorece a la industria de la ciberseguridad y refuerza su papel habilitador estratégico para la competitividad y la confianza de las organizaciones”, añade Martín.
Tecnologías líderes
Las estrategias de protección avanzadas están orientadas a integrar múltiples capas de seguridad y simplificar operaciones complejas. Según Martín, tecnologías como SD-WAN o soluciones integradas con SASE están experimentando una adopción destacada entre grandes clientes, confirmando la tendencia hacia arquitecturas de confianza cero. “Más allá de estos mercados, nuestro valor diferencial sigue siendo nuestra plataforma integrada basada en FortiOS que permite simplificar operaciones, mejorar la protección y optimizar costes”.
Esta orientación hacia soluciones integradas también está presente en las prioridades de otros actores tecnológicos que vinculan la seguridad con la gestión de datos y la automatización de TI.
No todos los desafíos provienen solo de la tecnología; también de la falta de talento y de la expansión de la superficie expuesta por la digitalización acelerada
“La inversión tecnológica en España se encuentra en una fase de ampliación… avanzando hacia una integración profunda de la IA, la ciberseguridad y la soberanía de los datos”, afirma Andrés Mendoza, director técnico para sur de Europa y LATAM de ManageEngine.
Mendoza vincula directamente estos retos tecnológicos con la agenda nacional y las necesidades reales de las organizaciones. “ManageEngine entra en 2026 con una estrategia centrada en automatizar las operaciones de TI y ayudar a las empresas a alcanzar la soberanía de los datos”, añade, destacando la importancia de una gestión integral de identidades, dispositivos e infraestructuras.
Retos operativos y respuesta avanzada
No todos los desafíos provienen solo de la tecnología; también de la falta de talento y de la expansión de la superficie expuesta por la digitalización acelerada. Este doble reto obliga a reforzar defensas de manera estratégica y a menudo externalizada.
“2026 será un año especialmente favorable para la inversión en infraestructuras y ciberseguridad dentro de la Administración pública… en un contexto digital claramente hostil”, afirma Sergio Martínez, country manager de SonicWall para Iberia.
Martínez destaca el papel de soluciones como ZTNA y servicios de seguridad gestionada 24×7 para responder a amenazas continuas, incluso fuera del horario laboral, reforzando la importancia de una defensa proactiva. “Somos reconocidos por los millones de firewalls desplegados… por lo que continuaremos reforzando nuestro compromiso con la innovación en ciberseguridad”.
Ciberresiliencia como objetivo corporativo
Para sectores esenciales como energía, transporte o telecomunicaciones, la ciberresiliencia es una prioridad que va más allá de la tecnología, transformándose en una cuestión de gestión del riesgo corporativo.
“2026 es un año de consolidación en la inversión tecnológica, especialmente en ciberseguridad… y la ciberresiliencia debe verse como una prioridad estratégica a nivel directivo y no solo como un desafío tecnológico”, dice Álvaro Fernández, director de ventas en Sophos Iberia.
Fernández identifica áreas de alto impacto como MDR, XDR y protección de identidades, fundamentales para mitigar vectores de ataque sofisticados.
“Las mejores oportunidades las identificamos en áreas como servicios gestionados MDR, soluciones XDR y la protección de identidades con Sophos ITDR”, agrega Fernández.
El panorama para 2026 muestra una ciberseguridad más madura, integrada y alineada con la estrategia de negocio, donde cada organización, pública o privada, busca no solo reaccionar ante amenazas, sino anticiparlas, gestionarlas con inteligencia y garantizar operaciones eficientes y resilientes.










