El papel de los CIO ha experimentado una transformación radical en los últimos años. En su blog, Daniel-Zoe Jimenez, vicepresidente de innovación digital, software e investigación de IDC, subraya que “la tecnología ya no es solo un habilitador, sino que transforma cómo las organizaciones funcionan, compiten y entregan valor”. En particular, la inteligencia artificial está cambiando los procesos empresariales, las operaciones y las experiencias, lo que presenta tanto desafíos como oportunidades para los CIO. Como resultado, el rol de estos líderes tecnológicos debe evolucionar más allá de ser una función de habilitación.
Históricamente, los CIO se han centrado en la excelencia operativa, pero hoy enfrentan una necesidad estratégica: convertirse en orquestadores del valor empresarial. “Los CIO deben aprovechar su profunda experiencia técnica y adquirir nuevas capacidades proactivamente para gestionar la IA y generar innovación significativa y resultados comerciales medibles”. Este cambio de enfoque es esencial para asegurar que la IA se utilice de manera efectiva y que las empresas puedan mantenerse competitivas.
Sin embargo, muchos CIO y departamentos de TI siguen centrados en métricas tradicionales de TI, lo que limita su capacidad para impulsar resultados empresariales más amplios. Jimenez observa que “cerrar esta brecha requiere un cambio fundamental que ya se anticipaba como parte de los esfuerzos de digitalización, pero ahora se intensifica debido a la presión de generar valor en la agenda de la IA”. Este giro en la función de TI es fundamental para las organizaciones que buscan aprovechar al máximo la inteligencia artificial.
Para navegar esta evolución, los CIO deben abordar seis imperativos clave. Primero, deben gestionar la complejidad regulatoria y aplicar una gobernanza sólida de la IA. “Los CIO deben desarrollar marcos de cumplimiento ágiles para enfrentar los desafíos regulatorios cambiantes”, señala Jimenez, destacando que las empresas de Asia/Pacífico se enfrentarán a grandes obstáculos debido a las regulaciones divergentes y la evolución rápida de los estándares de cumplimiento.
El segundo imperativo es reducir la deuda técnica para acelerar la innovación. Según un estudio de IDC, el 37 % de los CIO en la región de Asia/Pacífico consideran que la modernización de TI es una prioridad estratégica. “La deuda técnica crea complejidad, frena la innovación y restringe la adopción de nuevas tecnologías”. En este contexto, los CIO deben abordar la deuda técnica para mejorar la capacidad de sus organizaciones de adoptar tecnologías innovadoras como la IA.
El tercer imperativo es convertir la experimentación con IA en valor empresarial real. A pesar de que la adopción de la IA ha avanzado rápidamente, muchas organizaciones se encuentran estancadas en la fase de prueba de concepto. “Los CIO deben ser los orquestadores del valor empresarial al asociarse eficazmente con otros directores para traducir ideas vagas en aplicaciones prácticas de IA”. Esto implica crear Centros de Excelencia en IA para centralizar la experiencia y acelerar el despliegue de la tecnología.
Además, los CIO deben fortalecer la ciberseguridad mediante defensas impulsadas por IA. La creciente sofisticación de las amenazas hace que la ciberseguridad sea una prioridad estratégica para las organizaciones. “Integrar la IA en los sistemas de defensa cibernética es esencial para protegerse contra amenazas avanzadas”. A medida que la IA mejora la detección de amenazas y la respuesta a incidentes, las organizaciones pueden proteger mejor sus infraestructuras tecnológicas y reputación.
El quinto imperativo es integrar la sostenibilidad en la estrategia de TI. La sostenibilidad se ha convertido en una prioridad central para las empresas, y los CIO tienen un papel clave en la alineación de la tecnología con los objetivos medioambientales. “Los CIO deben incorporar consideraciones ambientales en las decisiones de inversión en TI”, afirma Jimenez, quien añade que la sostenibilidad ayudará a las empresas a diferenciarse positivamente ante consumidores, inversores y reguladores.
Por último, los CIO deben cerrar la brecha de habilidades digitales y de IA utilizando herramientas avanzadas. El déficit de habilidades tecnológicas es uno de los mayores desafíos de la era digital, pero las organizaciones pueden reducir esta brecha mediante el uso de herramientas como plataformas de bajo código. “Los CIO pueden democratizar el acceso a la tecnología y permitir que equipos no técnicos desarrollen aplicaciones rápidamente” lo que permitirá a las empresas mejorar su agilidad y velocidad para llevar productos al mercado.