El sector tecnológico en España ha experimentado en los últimos años un crecimiento de alrededor del 6 %, impulsando, en gran parte, por la adopción de tecnología durante la pandemia. ¿Qué otros factores han impulsado este crecimiento? ¿Va a continuar en el corto-medio plazo?
Sin duda, la pandemia marcó un punto de inflexión en la adopción de tecnología, principalmente porque las empresas no tuvieron más opción que adaptarse. A partir de ese momento, hemos visto un crecimiento sostenido y, ahora, estamos ante una nueva aceleración. La principal razón de este impulso es que la digitalización se ha consolidado no sólo en Europa, sino a nivel global, como clave para el crecimiento económico y la competitividad de los países. La geopolítica, con las tensiones entre Estados Unidos y China, y el papel emergente que Europa anhela desarrollar, así como el Informe Draghi, subrayan la relevancia de la transformación digital para mantener y mejorar la competitividad.
Creemos que ese crecimiento no solo se mantendrá, sino que aumentará. En el caso de España, el sector tecnológico ya representa alrededor del 6,5 % del Producto Interior Bruto, lo que refleja su creciente peso en la economía.
“Debemos facilitar que nuestros asociados tengan la oportunidad de desarrollar proyectos en las comunidades autónomas en las que se encuentran”
En algunas ocasiones, diferentes voces del sector han manifestado que desde las Administraciones públicas no se da la importancia que se debería a la industria TIC. ¿Tiene AMETIC esa percepción?
Nuestra percepción es que, en los últimos tiempos, se está reconociendo la importancia que realmente merece, prueba de ello es la respuesta positiva a una de nuestras peticiones recurrentes con la creación de un Ministerio específico para la materia, el Ministerio para la Transformación Digital y Función Pública. El problema radica en que la evolución es tan rápida que resulta difícil adaptarse desde el punto de vista administrativo. Un ejemplo de esto es el ámbito del talento: aunque aún hay aspectos por mejorar, la formación profesional ha logrado adaptarse de manera bastante eficaz. Sin embargo, la misma agilidad no se observa en la formación universitaria, que está teniendo serias dificultades para «dar con la tecla» que permita cerrar la brecha y proporcionar los profesionales que el sector requiere. No se trata únicamente de contar con licenciados en ingenierías o tecnologías, que también es importante, sino de la capacidad de adaptación a un nuevo entorno y de actualizar a nuestros profesionales. Hoy en día, un profesional de ventas, marketing o recursos humanos necesita poseer habilidades tecnológicas y debe incorporar, por ejemplo, la inteligencia artificial en su trabajo diario. No podemos quedarnos atrás, ya que eso sería un punto débil que perjudicaría el crecimiento óptimo de las industrias, limitando el potencial que la tecnología podría ofrecer.
Es en este punto donde AMETIC está poniendo el énfasis, para que la Administración tome conciencia y logremos acelerar el ritmo, ya que, de lo contrario, no alcanzaremos los objetivos de la Década Digital 2030, especialmente en lo que respecta a la formación de las personas que necesitamos en el ámbito de las TIC.
Otro asunto en el que vamos retrasados y tenemos que acelerar es en la inversión y la adopción de la IA. Por ejemplo, Barcelona va a contar con una de las siete fábricas de IA a nivel europeo y es muy importante que sepamos aprovechar esta oportunidad para desarrollar soluciones innovadoras y útiles para nuestra economía, y que nuestras Pymes puedan adoptar la tecnología.
Otro punto en el que estamos haciendo foco desde AMETIC es la innovación. Ésta deber tener un papel mucho más digital. ¿Por qué? Porque es la principal palanca.
Desde la Asociación hemos presentado tres propuestas de pacto: una para la industria, otra para el talento y otra más para la innovación. La propuesta relacionada con la industria ya ha sido incorporada a la nueva Ley de Industria, cuya entrada en vigor esperamos sea inminente, según nos ha informado el Ministerio. En cuanto a la de talento, seguimos buscando apoyos y trabajando en aumentar la inversión, además de adaptarla a las necesidades tecnológicas actuales, incluyendo acciones como la capacitación del profesorado y la actualización de las metodologías. Respecto a la de innovación, estamos reformulando la propuesta para vincularla más estrechamente con la digitalización y ampliarla bajo esa nueva perspectiva.
Consideramos que desde la Administración pública se debería tener una visión más amplia de lo que es la innovación y la industria y cómo sacarle el máximo partido a la tecnología y a la digitalización.
“En España debemos preguntarnos cómo potenciar aquellas industrias en las que ya contamos con una ventaja competitiva”
¿De qué manera el sector tecnológico puede impulsar otras industrias españolas?
Desde AMETIC entendemos que la tecnología y la digitalización no son simplemente sectores en sí mismos, sino herramientas fundamentales para el desarrollo económico y social del país. Un claro ejemplo de esto es el sector del turismo, un líder en nuestra economía. Hubo un momento en que pusimos en duda si podríamos mantener ese liderazgo, pero finalmente lo hemos recuperado gracias a la transformación digital del sector.
España está a la vanguardia, exportando servicios a nivel mundial en áreas como las ciudades inteligentes y los destinos turísticos inteligentes. Esto ha sido posible porque hemos sabido aprovechar las oportunidades tecnológicas. Gracias a ello, seguimos liderando este sector. Creemos que lo mismo puede suceder en otros sectores claves de España, como la salud o la agricultura. Industrias en las que ya somos fuertes, y que, con una adopción tecnológica y digital adecuada, podemos no solo mantener nuestro liderazgo, sino también ampliarlo.
Para fomentar la digitalización de la economía española, el Gobierno ha lanzado diversas iniciativas, como el Kit Digital o el Kit Consulting, a las que ha destinado una parte significativa de los Fondos de Recuperación. ¿Están estas iniciativas logrando sus objetivos de manera efectiva?
Es importante valorar el esfuerzo realizado, especialmente en el caso concreto del Kit Digital y el Kit Consulting, los cuales representan un gran avance. El Kit Digital, por ejemplo, ha permitido a muchas pequeñas y medianas empresas acercarse a la tecnología o digitalizarse en algunos aspectos básicos como la comunicación.
El problema es que, dentro de la UE, todos los países estamos lejos de lograr que las pymes se digitalicen al ritmo que Europa necesita. Este es un tema recurrente a nivel europeo y en AMETIC ponemos el foco, entre otros aspectos, en la importancia de la colaboración entre las grandes y las pequeñas empresas. Es muy difícil que una pyme desarrolle algoritmos de inteligencia artificial por sí sola; lo que hará es aprovechar los algoritmos creados por empresas más grandes. Por eso, la clave podría estar en articular esta relación de manera sectorial, lo cual es realmente interesante, y creo que ahí es donde el Kit Consulting puede desempeñar un papel crucial. Es decir, asesorando a las pymes sobre lo que pueden y deben hacer, aprovechando la tecnología disponible en el mercado.
Por otro lado, consideramos que ahora es momento de avanzar a una nueva fase, centrada en áreas claves donde podamos crecer de manera rápida y sólida. Debemos preguntarnos cómo potenciar aquellas industrias en las que ya contamos con una ventaja competitiva o un origen que nos permita alcanzar el liderazgo en un plazo breve. Creo que estamos entrando en una etapa en la que podemos apostar por una distribución más estratégica de los fondos disponibles. Quizá en este sentido, y siguiendo el espíritu de los programas Kit Digital y del Kit Consulting, sería interesante contar con un “Kit inversión” que ayudase a las pequeñas y medianas empresas a acceder a ayudas, conseguirlas y ejecutarlas de una forma más eficaz y fluida.
“El concepto de «Europa regula» debe quedar en el pasado”
Siguiendo con el caso de España, algo muy positivo es que nos estamos posicionando como el hub del sur de Europa, especialmente gracias a la implantación de grandes centros de datos. ¿Cuál es su valoración sobre estas estrategias e inversiones en grandes infraestructuras tecnológicas en España?
En mi opinión, es fantástico que España haya atraído estas inversiones por diversos motivos, como la atracción de talento, la generación de empleo y la proximidad de los centros de datos, que permiten desarrollar proyectos tecnológicos de todo tipo. Creo que esto no se debe únicamente a nuestras políticas, sino también a nuestra excelente posición geográfica, además de factores como el clima y el nivel de vida.
También es importante destacar que España no solo es la puerta de entrada a Europa, sino que cuenta con una conexión extraordinaria con el mercado latinoamericano, lo que le otorga una posición estratégica clave. En el caso específico de los centros de datos, existe una oportunidad adicional: no solo albergar las máquinas que concentran una gran cantidad de datos, sino también asegurarnos de que esos datos estén disponibles para poder trabajar con ellos de manera efectiva.
Hablando de Europa, se dice que Estados Unidos innova y China produce, mientras que nosotros, en la UE, nos centramos en regular. En opinión de AMETIC, ¿qué rol debería jugar la Unión Europea en este sentido? ¿Cree que la hiperregulación es lo que más nos caracteriza?
Creo que eso ya no es así y que el concepto de «Europa regula» debe quedar en el pasado. Tanto Europa como España deben apostar por una regulación que no sea coercitiva, sino que impulse la innovación, y Europa ya es consciente de ello. Esto es algo que se destaca tanto en el Informe Draghi como en el Informe Letta. Ya hemos realizado un esfuerzo regulatorio considerable. Ahora debemos empezar a transponer las normativas a los países de manera armonizada, lo cual está siendo complicado, pero creo que todos estamos comprometidos con ello y, en eso, estamos avanzando. Estoy convencida de que lo conseguiremos. Además, lo haremos de la forma más abierta, flexible y positiva posible, para que no se convierta en una barrera. Creo que ese cambio de mentalidad se está produciendo en Europa, y que lograremos avanzar en esa dirección. En la mente de todos está lograr que todas las regulaciones contribuyan a una mayor seguridad para Europa, sin que se conviertan en una barrera para la innovación y el desarrollo.
Además, estamos inaugurando un nuevo Gobierno Europeo, lo que marca un nuevo momento, y estoy segura de que todos comparten esa visión. Es hora de abandonar el eslogan «Europa regula» y crear uno nuevo: “Bien hecho en Europa, bien implementado”.
Hace apenas unos días, en el evento anual de la patronal tecnológica europea de la que AMETIC forma parte, DigitalEurope, el mensaje de la industria a los nuevos comisarios fue claro: “Simplificar, cortar, incentivar”.
“Queremos intensificar nuestra colaboración con todas las asociaciones y actores claves del sector”
Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, las tensiones comerciales se han intensificado. ¿Cómo puede afectar esto al desarrollo tecnológico de España y de Europa?
Las tensiones comerciales claramente pueden afectar tanto a España como a Europa, pero la partida acaba de comenzar. Habrá que ver cómo transcurre y cómo nos posicionamos al final, incluida Europa, aunque también podría representar una oportunidad. Ursula von der Leyen ha sido muy clara competitividad primero, sostenibilidad después, pero solo van a ser competitivas las empresas sostenibles.
Las multinacionales pueden verse afectadas en sus previsiones de crecimiento para este año por las decisiones que van a tener que tomar a nivel estratégico de dónde producir y vender y a qué precios. Estos cambios importantes al final te pueden afectar en la dinámica del día a día. Pero insisto en que acabamos de empezar.
Hablando de AMETIC, ¿qué objetivos se ha marcado y qué retos afronta como asociación?
Los retos de la Asociación siguen la línea de lo que estamos comentando, es decir, debemos ser capaces de enfocar adecuadamente la colaboración con la Administración pública para que la regulación sea propulsora y no restrictiva en todos los niveles, y para que los fondos lleguen no solo a todo el tejido empresarial de España, sino también de manera eficaz.
Queremos amplificar el impacto de los tres pactos de estado propuestos, con una visión más amplia del de Innovación, abarcando la digitalización de la industria y el ecosistema emprendedor.
Uno de los objetivos de este año para AMETIC es la territorialidad. ¿Por qué? Porque la innovación es local y ya se está produciendo a nivel local. Todas las comunidades autónomas tienen sus propios proyectos de transformación y debemos facilitar que nuestros asociados tengan la oportunidad de desarrollar proyectos en las comunidades autónomas en las que se encuentran.
Además, queremos aumentar el número de asociados y su participación en la asociación, ya que es la mejor manera de generar propuestas más realistas y basadas en la economía real. Por lo tanto, nuestro objetivo es crecer en el número de asociados, expandir nuestro impacto no solo a nivel nacional, sino también internacional, tanto en Europa como en Latinoamérica.
Creemos que es fundamental apostar por el español como un idioma clave para la inteligencia artificial, especialmente ahora, acelerado por el desarrollo de esta tecnología. Queremos también impulsar que existan modelos de lenguaje (LLM) en castellano y que se reconozca como un idioma básico, ya que, de lo contrario, corremos el riesgo de quedarnos al margen de muchas oportunidades y alternativas.
¿Cómo es la relación que mantiene AMETIC con otras asociaciones del sector?
Nuestra relación es excelente. Además, estamos en una etapa en la que queremos intensificar nuestra colaboración con todas las asociaciones y actores, como CEOE, CEPYME, aDigital o DigitalES, entre otras, porque estamos en un momento crucial en el que es fundamental que lo hagamos bien tanto para el país como para nuestro continente y la Unión Europea. Creo que debemos aunar esfuerzos y alinearnos todos, ya que estamos en un sector estratégico clave para la evolución de nuestras economías. Cada organización tiene su propio espacio y objetivos y lo que debemos hacer es fortalecer nuestras fuerzas, sin repetir esfuerzos, sino aprovechando la especialización de cada uno.