En plena aceleración de la transformación digital, la red ha dejado de ser una simple infraestructura técnica para convertirse en un pilar estratégico de la competitividad empresarial. Así lo señala Luis González, director de Allied Telesis, quien resume esta evolución asegurando que “se ha pasado de no significar nada a que una empresa no funcione si no está conectada”.
Y es que, en la actualidad, cualquier proceso dentro de una organización depende de la conectividad. Desde aplicaciones en la nube hasta operaciones industriales, todo pasa por la red, lo que obliga a las empresas a reforzar su estabilidad, disponibilidad y seguridad. “Las redes se han vuelto como un alma mater”, subraya González, quien insiste en que deben operar de forma continua y con altos niveles de fiabilidad.
Principales retos
Sin embargo, este nuevo escenario también trae retos importantes. Uno de los principales es la creciente complejidad de las infraestructuras y la falta de personal cualificado. “El talento está escaso y a las empresas les cuesta encontrar personas capacitadas”, advierte Luis González. Para hacer frente a esta situación, la automatización se posiciona como una solución clave. “No se trata de reducir personas, sino de reducir la necesidad de perfiles con un nivel muy alto de conocimiento”.
“El CIO cada vez tiene más valor y se está sentando a la derecha del CEO”
En este sentido, las redes autónomas ganan protagonismo al permitir simplificar la gestión y reducir la carga operativa. Esto libera a los responsables tecnológicos para centrarse en tareas estratégicas. “El CIO cada vez tiene más valor y se está sentando a la derecha del CEO”.
Tendencias
De cara a 2026, tecnologías como el WiFi 7, las redes multigigabit o el 5G serán determinantes, aunque para Luis González “puedes tener WiFi 7, pero si lo conectas a una red limitada, generas un cuello de botella”. Por ello, insiste en la necesidad de abordar la conectividad de forma integral.
Finalmente, destaca el papel creciente de la inteligencia artificial y la seguridad en este ámbito. “Las redes tienen que ser totalmente seguras y autónomas”, concluye Luis González, en un entorno donde la conectividad ya no es solo un soporte, sino un verdadero habilitador del negocio.










