El crecimiento imparable de los datos generados por inteligencia artificial está obligando a las organizaciones a replantearse cómo gestionan y validan su información. Según Gartner, en 2028 el 50 % de las empresas habrá adoptado un modelo de gobernanza de datos basado en zero trust, un enfoque que parte de una premisa clara: ningún dato debe darse por válido sin verificación previa, independientemente de su origen.
“Las organizaciones ya no pueden asumir que los datos son fiables o que han sido creados por personas”, explica Wan Fui Chan, managing vice president de Gartner. A medida que los contenidos generados por IA se vuelven omnipresentes y prácticamente indistinguibles de los producidos por humanos, contar con mecanismos de autenticación y verificación se vuelve esencial para proteger los resultados del negocio y evitar riesgos financieros.
Este desafío es especialmente relevante en el ámbito de los grandes modelos de lenguaje. Los LLM se entrenan con enormes volúmenes de datos procedentes de la web, libros, repositorios de código o publicaciones científicas, fuentes que ya incluyen contenidos creados por IA. Si esta tendencia continúa, los futuros modelos se entrenarán cada vez más con datos generados por otros modelos, lo que incrementa el riesgo de model collapse: respuestas menos precisas y progresivamente alejadas de la realidad.
La presión se intensifica además por el aumento de la inversión en inteligencia artificial. De acuerdo con la encuesta Gartner CIO and Technology Executive Survey 2026, el 84 % de los responsables tecnológicos prevé incrementar el presupuesto destinado a IA generativa este año. A mayor adopción, mayor volumen de datos generados automáticamente y, por tanto, mayor necesidad de control y gobernanza.
Gartner también anticipa un entorno regulatorio más exigente en algunas regiones, con nuevas obligaciones para identificar y verificar datos “libres de IA”, aunque con enfoques desiguales según el país o el mercado. En este contexto, la capacidad de identificar, etiquetar y gestionar datos generados por IA será clave. Para lograrlo, las organizaciones necesitarán no solo herramientas adecuadas, sino también profesionales formados en gestión de la información y soluciones avanzadas de gestión activa de metadatos, que permitan analizar los datos, lanzar alertas y automatizar decisiones de forma segura y eficiente.











