El mercado global de servicios de infraestructura en la nube ha entrado en una nueva fase de crecimiento, impulsado por el salto de la inteligencia artificial desde la fase experimental hacia su despliegue real en empresas. Así se desprende del último informe de Omdia, que destaca que el gasto mundial alcanzó los 110.900 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, lo que supone un crecimiento interanual del 29 %.
Este avance no solo consolida la tendencia al alza del sector, sino que marca el sexto trimestre consecutivo con incrementos superiores al 20 %, reflejando un cambio en la demanda tecnológica. Las empresas ya no están probando la inteligencia artificial, la están integrando en sus operaciones, lo que exige infraestructuras mucho más potentes, escalables y eficientes.
De cara a 2026, Omdia prevé que el gasto global en cloud crezca un 27 %, con la competencia entre proveedores cada vez más centrada en tres factores: la escala de la infraestructura, la eficiencia del capital invertido y la capacidad de desarrollar plataformas avanzadas para agentes de inteligencia artificial.
El crecimiento actual no se limita a componentes específicos como las GPU. La adopción de la IA está elevando la demanda en todo el ecosistema tecnológico, incluyendo CPUs, almacenamiento y redes.
Este cambio responde a una evolución en el uso de la IA dentro de las organizaciones, que ahora se centra en agentes inteligentes, automatización de procesos y la integración de datos. Todo ello requiere plataformas cloud capaces de coordinar, escalar y gestionar estos sistemas de forma eficiente, consolidando a la nube como la base operativa de la inteligencia artificial.
AWS, Microsoft y Google intensifican la carrera
En este contexto, los grandes proveedores cloud siguen reforzando su liderazgo. Amazon Web Services (AWS) se mantiene como líder del mercado con una cuota del 32 % en el cuarto trimestre de 2025 y un crecimiento del 24 %. Además, su cartera de pedidos alcanzó los 244.000 millones de dólares, reflejo de una demanda sostenida.
Por detrás, Microsoft Azure consolidó la segunda posición con una cuota del 22 % y un crecimiento del 39 %, mientras que Google Cloud continúa ganando terreno con un crecimiento del 50 % y una cuota del 12 %.
Los tres gigantes coinciden en una misma tendencia que no es otra que el aumento de la demanda está obligando a acelerar la inversión en infraestructuras. AWS prevé elevar su gasto de capital hasta los 200.000 millones de dólares en 2026, mientras que Microsoft y Google también están incrementando significativamente sus inversiones para ampliar capacidad y responder al crecimiento de la IA.
La competencia ya no se limita únicamente a la capacidad tecnológica o al acceso a modelos de inteligencia artificial. Cada vez cobra más importancia la capa de aplicación, especialmente en el desarrollo de agentes de IA capaces de integrarse en procesos empresariales reales.
“Para los proveedores cloud, el reto ya no es solo escalar rápidamente, sino hacerlo con disciplina y eficiencia”, señala Rachel Brindley, directora senior en Omdia. En un entorno de alta demanda y recursos limitados, la optimización de inversiones será clave para liderar el mercado.
En la misma línea, Yi Zhang subraya que el verdadero valor para las empresas radica en la capacidad de integrar estas tecnologías en sus sistemas existentes y escalarlas de forma fiable. Esto está llevando a los proveedores a reforzar herramientas de gobernanza, orquestación y despliegue.











