Horacio Morell, presidente de IBM en España, Portugal, Grecia e Israel, advierte de que 2026 será un año de consolidación tecnológica tanto en el sector público como en el privado. La inversión será más selectiva y orientada a resultados, con la modernización de sistemas críticos, la gobernanza de datos y la integración de la inteligencia artificial en procesos reales como prioridades clave.
Coincidiendo con el centenario de IBM en España, Morell subraya el foco de la compañía en inteligencia artificial, nube híbrida y automatización, así como en la computación cuántica, donde España ya cuenta con un centro de referencia en Euskadi. “Nuestro papel es acompañar a la Administración pública y al sector privado conectando tecnología, datos y talento para generar impacto real y sostenible”.
La economía española vive un buen momento, con una previsión de crecimiento en 2025 que rozaba el 3 %, el doble del ascenso de la Unión Europea. Unas previsiones que apuntan a la bonanza hasta el año 2028, con un baremo en torno al 2,1 %: una cifra mucho más elevada que la que se prevé para la media de la Unión Europea, cifrada en un 1,3 %. De cara a 2026, el segmento TIC deberá afrontar, entre otros retos, los posibles problemas de suministro, a partir del próximo mes de abril; y la ejecución de los últimos fondos europeos, tras la conclusión del exitoso Kit Digital. ¿Cómo vislumbra el comportamiento de la inversión tecnológica de la Administración pública y las empresas privadas?
En el sector público, los fondos europeos han sido un gran acelerador del cambio. Ahora entramos en una fase distinta, más orientada a la ejecución, a la modernización de sistemas críticos y a la puesta en valor de los datos acumulados. La prioridad estará en proyectos que mejoren la eficiencia, la resiliencia y la calidad del servicio al ciudadano.
En la empresa privada estamos viendo una evolución muy similar. Hay interés en la inteligencia artificial pero también más realismo. Algunos estudios apuntan a que solo una parte de los proyectos de IA generativa está logrando escalar hoy y nosotros lo interpretamos como una señal de madurez. Cuando una tecnología entra en una nueva fase, el verdadero reto deja de estar en el modelo y pasa a estar en su integración en los procesos reales.
Al mismo tiempo, estamos viendo cómo los datos se están convirtiendo en un activo estratégico. Sin una base sólida de datos, gobernada y preparada, no hay IA que funcione. Y esto explica por qué veremos inversión, sí, pero más selectiva, más orientada a resultados y menos a pruebas aisladas.
«Nuestro foco está en la inteligencia artificial y en la nube híbrida, porque es ahí donde se están produciendo los cambios más relevantes»
En el caso de su compañía, ¿cómo afronta 2026? ¿Dónde se encuentran las mejores oportunidades de negocio para su compañía?
IBM cumple en 2026 cien años de presencia en España. Llegamos a este momento con el rumbo claro y con el foco puesto en acompañar a las organizaciones en sus procesos de transformación tecnológica con una visión práctica y de largo plazo.
Nuestro foco está en la inteligencia artificial y en la nube híbrida, porque es ahí donde se están produciendo los cambios más relevantes: modernización de sistemas, mejora de la eficiencia y apoyo a una toma de decisiones mejor informada. Las oportunidades de negocio pasan por ayudar a las organizaciones a integrar estas capacidades en sus procesos críticos, dejando atrás iniciativas aisladas y avanzando hacia un uso real que genere impacto tangible en productividad, eficiencia y resiliencia, especialmente en entornos complejos y regulados.
Para que ese impacto sea posible, el dato juega un papel central. No basta con disponer de información: es necesario gobernarla bien, garantizar su calidad y hacerla accesible, de manera que la inteligencia artificial pueda utilizarse con confianza y aportar valor real al negocio.
En ese mismo camino, la automatización se ha convertido en una palanca clave. Ya no es solo una cuestión de eficiencia, sino de simplificar operaciones, reducir la complejidad operativa y acelerar la generación de valor en organizaciones donde la inteligencia artificial y la nube están entrando en el día a día. En los entornos híbridos y multicloud, cada vez más exigentes, la automatización es fundamental para ganar simplicidad operativa, resiliencia y control, y para que las iniciativas de IA y de nube puedan escalar y producir resultados reales.
Junto a estas prioridades más inmediatas, IBM mantiene una apuesta clara por la computación cuántica. 2026 será un año clave porque empezaremos a demostrar la ventaja cuántica. Es decir, mostrar que hay problemas que se pueden resolver con computación cuántica. No hablamos de teoría, sino de resultados medibles en ámbitos como la simulación de materiales, la química o determinados problemas de optimización.
Euskadi ya cuenta con el primer centro de computación cuántica en Europa equipado con un IBM Quantum System Two. Esto supone una oportunidad clara para que España lidere, a escala europea, el desarrollo y la adopción de una tecnología tan disruptiva como la computación cuántica.
Nuestro papel, en definitiva, es seguir acompañando a la Administración pública y al sector privado en ese proceso, conectando tecnología, datos y talento para convertir estos avances en impacto real y sostenible.










