La inteligencia artificial está transformando la manera en que trabajamos, modificando el papel de las personas dentro de las organizaciones y redefiniendo el concepto de puesto de trabajo digital. En esta entrevista, Enrique Martín, director de gran cuenta de Samsung, analiza cómo está impulsando la productividad, especialmente entre los profesionales que trabajan fuera de la oficina. Un nuevo escenario en el que el puesto de trabajo evoluciona hacia un modelo más inteligente, conectado y centrado en la experiencia de usuario.
En su opinión, uno de los aspectos más interesantes es el concepto de “inteligencia artificial invisible”. Frente a los grandes proyectos aislados de IA las organizaciones más avanzadas están incorporando capacidades inteligentes dentro de cada proceso de negocio. El objetivo no es desarrollar iniciativas independientes, sino integrar la inteligencia artificial allí donde aporte valor real. Cuando la tecnología funciona correctamente, prácticamente desaparece para el usuario y se convierte en una parte natural de su forma de trabajar. Esta evolución, señala, está estrechamente ligada a otro de los grandes desafíos del digital workplace: la experiencia de usuario. Durante años se consideró que una experiencia homogénea consistía en replicar interfaces idénticas entre dispositivos, sin embargo, Samsung plantea una visión diferente: lo importante no es que los dispositivos sean iguales, sino que el contexto acompañe al usuario.
La capacidad de comenzar una tarea en un dispositivo móvil, continuarla en un ordenador y finalizarla en una tablet sin perder información ni continuidad representa uno de los grandes objetivos del puesto de trabajo moderno. El trabajo deja de estar vinculado a un dispositivo concreto para convertirse en una experiencia fluida que acompaña al profesional durante toda su jornada.
La seguridad sigue siendo un elemento fundamental dentro de esta transformación. Según Martín, uno de los errores más frecuentes en las organizaciones es mantener separadas las estrategias de productividad y de ciberseguridad. Mientras unos equipos buscan facilitar el trabajo de los usuarios, otros priorizan la protección de los sistemas. El resultado suele ser una negociación permanente que limita el potencial de ambas áreas.
La propuesta pasa por diseñar conjuntamente el puesto de trabajo, integrando productividad y seguridad desde el origen. En este contexto, los dispositivos adquieren una nueva relevancia. Aunque la inteligencia artificial gana protagonismo, Enrique Martín considera que la confianza sigue dependiendo del hardware sobre el que se ejecutan las aplicaciones y los asistentes inteligentes. Los usuarios necesitan garantías de que la información que comparten con estas herramientas permanece protegida y bajo control. Por ello, Samsung continúa reforzando su estrategia de seguridad basada en Samsung Knox, una plataforma que lleva años evolucionando para proteger aplicaciones, sistemas operativos y, ahora también, entornos de inteligencia artificial. La compañía mantiene además su colaboración con organismos de certificación para garantizar los máximos niveles de seguridad en sus dispositivos.










