Más de la mitad de los directores de cadena de suministro (56 %) reconoce que integrar la inteligencia artificial con sistemas y procesos heredados es uno de sus principales desafíos. Además, el 50 % admite que carece de talento interno suficiente para implementar y gestionar estas tecnologías. Así lo revela una encuesta elaborada por Gartner, que analiza el grado de adopción de la IA en este ámbito.
El estudio pone de manifiesto que el principal freno para escalar la IA no es la tecnología en sí, sino el entorno en el que se despliega. “La presión por obtener resultados rápidos lleva a muchas organizaciones a utilizar la IA solo para mejoras incrementales sobre procesos existentes”, explica Snigdha Dewal, analista de la firma.
En este contexto, Gartner introduce el concepto de “cadena de suministro nativa en IA”, un modelo diseñado desde su origen para aprovechar estas capacidades, en lugar de añadirlas sobre estructuras tradicionales. Según la consultora, limitarse a integrar IA en sistemas heredados perpetúa ineficiencias y reduce su impacto a optimizaciones puntuales.
El informe identifica además a un grupo de “líderes en IA” que ya están obteniendo retornos superiores gracias a una adopción más ambiciosa. Estas organizaciones no solo invierten en tecnología, sino que están transformando de forma integral su operativa para adaptarse a un modelo basado en IA.
Entre las principales líneas de actuación destacan tres: redefinir el modelo operativo de la cadena de suministro, rediseñar la estructura organizativa y evolucionar la capa tecnológica. Esto implica replantear procesos de extremo a extremo, crear nuevos roles centrados en IA y construir arquitecturas más flexibles basadas en datos unificados.
Según Gartner, avanzar hacia una cadena de suministro nativa en IA requerirá no solo inversión tecnológica, sino también cambios profundos en la forma en que las organizaciones toman decisiones, estructuran sus equipos y gestionan sus sistemas.










