Más de la mitad de las empresas dejarán de invertir en asistentes de inteligencia artificial antes de 2028 y optarán por plataformas capaces de ejecutar tareas completas y ofrecer resultados concretos. Así lo afirma Gartner que destaca que este cambio marca el paso hacia un nuevo modelo en el que los humanos ya no realizan directamente las tareas con software tradicional, sino que supervisan sistemas inteligentes que actúan en su nombre. La clave no será la presencia de IA en una herramienta, sino su capacidad para ejecutar acciones de forma autónoma dentro de los sistemas empresariales, respetando políticas, identidades y permisos.
“El poder de ejecución no es una simple funcionalidad, sino una posición arquitectónica”, explica Alastair Woolcock, vicepresidente analista de Gartner. Según el experto, las empresas tecnológicas que integren la IA en el núcleo de control (gestionando identidad, permisos, acceso a sistemas y auditoría) serán las que lideren la próxima generación de software empresarial.
Los primeros sectores en experimentar la disrupción serán aquellos con procesos intensivos en aprobaciones y tiempos críticos, donde la IA puede reducir drásticamente los tiempos de decisión y redistribuir la autoridad hacia agentes automatizados.
El informe señala que la ejecución de tareas se desplazará progresivamente fuera de las interfaces tradicionales hacia plataformas que controlan el contexto empresarial y delegan el trabajo de forma segura. Esto no eliminará el papel humano, pero sí lo transformará: los profesionales pasarán a desempeñar funciones de supervisión, actuando como gestores de sistemas inteligentes responsables de validar resultados.
Este giro obligará tanto a las empresas como a los desarrolladores de software a tomar decisiones estratégicas: rediseñar sus productos en torno a la ejecución delegada o quedar relegados a simples capas de interfaz que los sistemas inteligentes pueden evitar. Según Gartner, el control del contexto empresarial se convertirá en una fuente clave de poder económico en esta nueva etapa.
De cara al futuro, la consultora advierte de importantes consecuencias para las empresas que no se adapten. Para 2030, aquellas compañías de software que se limiten a añadir IA sobre aplicaciones heredadas, sin rediseñarlas para este nuevo paradigma, podrían sufrir una caída de márgenes de hasta el 80 %. En cambio, los proveedores que integren la orquestación de agentes en sus sistemas ofrezcan APIs con ejecución basada en políticas y refuercen los mecanismos de control y auditoría, estarán mejor posicionados para competir.











