La Comisión Europea ha dado nuevas indicaciones a Google sobre cómo facilitar el acceso de rivales en búsquedas en internet y desarrolladores de inteligencia artificial a sus servicios, incluidos los vinculados a su modelo Gemini, en el marco de la aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA).
Tal y como explica Reuters, la intervención del Ejecutivo comunitario, que actúa como autoridad de competencia de la Unión Europea, se produce tres meses después de la apertura de un procedimiento específico para ayudar al buscador más utilizado del mundo a cumplir con esta normativa, diseñada para limitar el poder de las grandes tecnológicas.
“Las medidas propuestas hoy darán más opciones a los usuarios de Android sobre los servicios de inteligencia artificial que utilizan e integran en sus dispositivos, incluidos los de la amplia gama de competidores frente a la IA de Google”, señaló Teresa Ribera, comisaria europea de Competencia.
Según Bruselas, en la actualidad Google restringe el uso de determinadas capacidades clave del sistema operativo Android a su propio asistente de IA, Gemini, en teléfonos móviles y tabletas. Las medidas planteadas buscan que otros servicios de inteligencia artificial puedan interactuar de forma efectiva con las aplicaciones instaladas en los dispositivos Android y ejecutar acciones como enviar correos electrónicos, realizar pedidos o compartir fotografías a través de las aplicaciones elegidas por el usuario.
El objetivo, subraya la Comisión, es garantizar una competencia efectiva entre asistentes de IA en el ecosistema móvil y evitar que la integración nativa de Gemini otorgue una ventaja estructural a Google frente a otros desarrolladores.
La compañía, sin embargo, ha criticado la propuesta comunitaria. En un correo electrónico, Clare Kelly, asesora jurídica sénior de competencia de Google, ha defendido que Android es un ecosistema abierto que permite el desarrollo de asistentes de inteligencia artificial y ofrece a los fabricantes de dispositivos plena autonomía para personalizar sus servicios. Según la directiva, la intervención “reduciría esa autonomía, obligaría a acceder a hardware sensible y permisos del dispositivo, incrementando los costes y debilitando las garantías de privacidad y seguridad para los usuarios europeos”.
El Ejecutivo comunitario ha abierto ahora un periodo de consulta en el que terceros podrán presentar observaciones hasta el 13 de mayo. Posteriormente, la Comisión tiene previsto adoptar una decisión final a finales de julio sobre el grado de cumplimiento de Google con la DMA. En caso de incumplimiento, las sanciones pueden alcanzar hasta el 10 % de la facturación global anual de la compañía.











