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El departamento de sistemas tiene que convertirse en un partner del negocio

El rol del CIO ha cambiado, teniendo que llevar a cabo un liderazgo en tres dimensiones. Así lo afirmaba José Antonio Lorenzo, country manager de IDC en el evento que la consultora llevó a cabo en Barcelona: “Predictions 2016”. Entre otras acciones, Lorenzo dijo que el departamento de sistemas tiene que ser capaz de generar nuevos negocios y convertirse en un partner del negocio. “Debe ser proactivo, generar nuevas ideas porque está compitiendo para no perder terreno, teniendo en cuenta que cada vez se van a ir usando más tecnologías que no están probadas, por lo que habrá que unir el negocio con el mundo externo”.

La importancia del dato también quedó reflejada en su ponencia porque tal y como recordó: “la información es valor, el activo más importante”. Sin embargo, destacó un dato preocupante: el año pasado el 90 % de las empresas encuestadas por IDC habían tomado alguna decisión con datos erróneos, por lo que, en su opinión, habría que definir un modelo de dato que elimine lo máximo posible la carga manual, disponer de un modelo global del dato, tecnología y negocio alineados, viendo dónde está la información necesaria.

Tendencias

¿Cuáles son las tendencias que están llegando? La velocidad es una de ellas, asegura. Necesitamos incorporar nuevos modelos que acorten el ciclo del desarrollo del software. Unido a la seguridad ya que esto es lo más importante en una organización. Y advierte que más de 1,5 billones de personas se verán afectadas por una brecha de seguridad en los próximos meses, así como el 100 % de las empresas, aunque el 80 % de las organizaciones no sean conscientes de ello. Por esto hay que establecer medidas de seguridad, entender la importancia de cada uno de los activos de la organización y ver qué ocurre si no se usan las políticas adecuadas. Y contar con buenas analíticas alrededor de la ciberseguridad que nos permitan adelantarnos.

Algo a tener en cuenta también es que, según Lorenzo, “cada vez más líneas de negocio compran tecnología que, en muchos casos, no son controladas por las líneas de TI, lo cual genera duplicidades…”, por lo que hay que hacer un proceso de racionalización interno e incorporar el dato en nuestras infraestructuras viendo lo que tenemos y lo que podemos sustituir. Y todo ello sin olvidar que tenemos que abrirnos más, entender que no sabemos todo, que necesitamos de la ayuda de otros para entender lo que nos ofrece el mercado y captar y retener el talento, un bien escaso.

En definitiva, concluía el experto, “el departamento de sistemas tiene que ayudar al negocio en su transformación digital”.

El espacio digital

La transformación de los modelos de negocio está llegando por los millenials, ocho millones de españoles que tienen una nueva manera de usar la tecnología. Cuando desde Kyocera se pregunta a los CIOs si consideran que están ofreciendo una buena calidad de servicios a sus empleados, un 68 % de los encuestados opina que sí, aunque el 48% de los empleados consideraban que no al no ser tecnologías lo suficientemente ágiles para adaptarlas al puesto de trabajo. José Luis Alonso, director de tecnología e innovación de Kyocera considera que nos estamos olvidando de la rapidez que tenemos que ofrecer en nuestros procesos porque un trabajador digital necesita agilidad, movilidad, eficiencia… algo que se da en los “smarter worspaces”, un nuevo concepto de negocio y un espacio de trabajo inteligente en el que las personas se sitúan en el centro y la tecnología es la gran aliada para crear valor.

No todo son “millenials”

Sin embargo para Jorge Ramo, solutions specialist de Raona, no solo los millenials tienen que liderar la transformación, ya que también existe la “Generación C”, anterior a esta, que está constantemente conectada a las redes sociales, que compiten en comunidad y crean contenidos de calidad. Un talento que hay que atraer a las empresas, “generando un compromiso entre ellos y nuestra tecnología, con nuestras aplicaciones”, manifiesta. Una tecnología que nos dirá qué quiere cada persona y cómo lo quiere. Y augura algo más: el siguiente paso de las apps ya no será descargarlas, sino que interactuaremos con ellas a través de asistentes. De esta manera pronostica que la empresa estará centrada en el usuario con las aplicaciones que este necesite y quiera.

Y de fondo… la ciberseguridad

La seguridad tiene que estar en el trasfondo de todo, advierte José María Legido, director de la región noroeste de GMV, porque sin la misma el Internet de las Cosas no subsistiría. Una seguridad que tiene que ser crucial en cuanto al manejo de datos se refiere.

¿Cuáles son los nuevos retos que se nos presentan en esta materia? La privacidad es una de ellas, ya que va a haber mucha información disponible pero ¿hasta qué punto vamos a dejar que otras empresas hagan uso de la misma para su propio beneficio?, se pregunta. ¿Cómo sé dónde está mi información, quién accede a ella y qué se hace con la misma? Y es que, tal y como confiesa, “los brokers de datos conocen más información sobre nosotros que nosotros mismos”.

Por otro lado, declara que las amenazas emergentes son impredecibles porque con tanto elemento conectado las mismas son ilimitadas y se volverán más sofisticadas, ya que “con tiempo y dinero cualquier grupo experto será capaz de hacer cualquier tipo de ataque”. Vamos a necesitar nuevas estrategias, no todo va a ser tecnología, declara, sino una buena dosis de concienciación e información que tendrán que venir desde la escuela, apunta. Así como marcos regulatorios nuevos y otros sistemas de colaboración, ya que “en el mundo de las organizaciones existe poca cultura de colaboración para mitigar o prevenir el daño de los ciberataques.

En definitiva, según Legido hay que desarrollar sistemas de inteligencia artificial, sistemas antifraude… “porque sin seguridad está en juego la calidad de las personas”, concluye.