El tráfico de datos procedente de conexiones móviles de Internet de las Cosas (IoT) crecerá de forma significativa en la próxima década hasta alcanzar los 218,6 exabytes en 2035. Así lo asegura Omdia en un informe en el que destaca que este crecimiento responde, principalmente, a la creciente demanda de datos analizables por parte de las empresas, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa y abrir nuevas vías de ingresos.
El estudio sitúa al sector de la automoción como el principal motor de este crecimiento. Los servicios de infoentretenimiento (como el streaming de vídeo y audio) y las actualizaciones remotas de software (firmware over-the-air) concentrarán la mayor parte del tráfico. En concreto, el volumen de datos en este ámbito pasará de 30,7 exabytes en 2025 a 135,4 exabytes en 2035, impulsado por la integración de sistemas conectados en los nuevos vehículos y la creciente adopción por parte de los usuarios, en muchos casos apoyada en redes 5G.
“El aumento del número de vehículos con funcionalidades inteligentes, especialmente en el ámbito del infoentretenimiento, provocará un fuerte crecimiento del tráfico de datos IoT en los próximos años”, explica Alexander Thompson, analista sénior de IoT en Omdia, quien subraya además el peso creciente de los casos de uso basados en vídeo.
Tras la automoción, el transporte y la logística se perfilan como el siguiente gran foco de generación de tráfico, mientras que el resto de los sectores representarán conjuntamente menos del 29 % del total a partir de 2025.
El informe también apunta a nuevas tendencias que están ampliando la demanda de datos. Entre ellas, destacan la visión remota (que permite integrar cámaras en dispositivos como robots de reparto o maquinaria industrial) y el desarrollo de la denominada inteligencia artificial “agentic”, que impulsa el tráfico entre máquinas. Según Andrew Brown, estos avances están incrementando la necesidad de mayor capacidad de procesamiento en el edge y acelerando la adopción de 5G.
En términos geográficos, Asia y Oceanía liderarán este crecimiento. La región concentrará el 50,6 % del tráfico global de IoT en 2025, apoyada en su tradicional adopción temprana de nuevas tecnologías y en una elevada implantación de cámaras de vídeo, factores que contribuirán a sostener el aumento del volumen de datos en los próximos años.










