En un contexto marcado por la creciente preocupación por la soberanía digital y el aumento sostenido de las ciberamenazas, OVHcloud y S2GRUPO han anunciado una alianza estratégica con el objetivo de reforzar la protección de los datos, las infraestructuras críticas y la economía digital europea. La colaboración une las capacidades de cloud soberano del proveedor europeo con la experiencia en ciberseguridad avanzada de la firma española, en una apuesta por construir una alternativa tecnológica plenamente europea.
El acuerdo llega en un momento especialmente delicado. La dependencia de proveedores cloud no europeos, especialmente estadounidenses, y el impacto de legislaciones extraterritoriales han elevado la preocupación de empresas e instituciones. A ello se suma el incremento de los ciberataques: los incidentes en la Unión Europea han crecido un 69 % desde 2020, con las infraestructuras críticas concentrando el 70 % de los casos reportados en 2025. En paralelo, los ataques a entornos de tecnología operativa, clave en sectores como energía o transporte, ya representan cerca de una de cada cinco amenazas.
En este escenario, la alianza busca dar respuesta a un doble desafío: garantizar la soberanía del dato y elevar los niveles de seguridad. OVHcloud aporta su infraestructura global, con 46 centros de datos, 21 en Europa, y un modelo que garantiza el control de la cadena de valor, junto a certificaciones de alto nivel. Por su parte, S2GRUPO contribuye con su especialización en protección de infraestructuras críticas, servicios de detección y respuesta gestionada y capacidades en entornos IT y OT. Además, la iniciativa se alinea con el endurecimiento del marco regulatorio europeo, especialmente con la entrada en vigor de la Directiva NIS2, que obliga a reforzar la ciberseguridad en sectores estratégicos. La propuesta conjunta permitirá a las organizaciones cumplir con esta normativa, así como con el RGPD y otros estándares sectoriales, reduciendo riesgos regulatorios y operativos.
Más allá de la seguridad, ambas compañías sitúan la alianza en una dimensión estratégica: fortalecer el ecosistema tecnológico europeo y reducir la dependencia de proveedores externos. En palabras de sus responsables, la soberanía digital ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad, especialmente en un entorno geopolítico donde el control de los datos y las infraestructuras resulta crítico.











