El mercado global de semiconductores encara una nueva fase de expansión impulsada por la inteligencia artificial. Según el último informe de IDC, el denominado mercado Foundry 2.0, que engloba fundiciones, fabricantes integrados sin memoria (IDM), servicios de ensamblaje y test (OSAT) y fabricación de fotomáscaras, superará los 360.000 millones de dólares en 2026, con un crecimiento interanual del 17 %.
Lejos de tratarse de un repunte puntual, el crecimiento responde a un cambio en la demanda tecnológica. La expansión de aplicaciones basadas en inteligencia artificial está incrementando de forma significativa la necesidad de chips avanzados, tanto en centros de datos como en dispositivos especializados.
“El mercado está entrando en un ciclo de crecimiento más estable, claramente impulsado por la IA”, explica Galen Zeng, de IDC. Este impulso se refleja especialmente en los nodos más avanzados, donde la demanda supera a la capacidad disponible.
Grandes compañías tecnológicas como Nvidia, AMD o Broadcom están acelerando sus pedidos de chips para IA, lo que está presionando toda la cadena de suministro. TSMC se mantiene como el actor dominante en fabricación avanzada. La compañía no solo está ampliando capacidad en tecnologías de 3 nanómetros, sino que también está elevando precios ante la fuerte demanda. IDC prevé que alcance una cuota del 44 % del mercado en 2026. Al mismo tiempo, Samsung Electronics avanza en la mejora de sus procesos de última generación y refuerza su cartera de clientes, con acuerdos relevantes como el firmado con Tesla y nuevos pedidos vinculados a chips de inteligencia artificial.
El crecimiento no se limita a la tecnología más avanzada. En los llamados nodos maduros, utilizados en sectores como automoción o energía, también se observa un cambio de tendencia. Tras años marcados por la presión en precios, la reducción de capacidad productiva y el aumento de la demanda están devolviendo poder a los fabricantes. Este giro se traduce en subidas de precios y en una mejora general de la rentabilidad del segmento, lo que contribuye a un crecimiento más equilibrado de toda la industria.
El segmento de fabricantes integrados sin memoria también muestra signos de recuperación. Compañías como Intel están acelerando su desarrollo tecnológico con nuevos nodos de fabricación, mientras que grupos europeos como Infineon Technologies, NXP Semiconductors y STMicroelectronics comienzan a recuperarse tras ajustar inventarios, especialmente en automoción. A esto se suma una tendencia creciente hacia la regionalización de la producción, con estrategias industriales que buscan reducir riesgos geopolíticos y asegurar el suministro.
Otro de los motores del crecimiento está en el segmento OSAT, donde el empaquetado avanzado está ganando protagonismo. La complejidad de los chips de IA requiere soluciones cada vez más sofisticadas para integrar múltiples componentes en un mismo sistema. Empresas como ASE Technology Holding están capitalizando esta tendencia, beneficiándose de la falta de capacidad en algunas fases del proceso y del aumento del valor añadido en estas tecnologías.
Más allá de las cifras de 2026, las previsiones apuntan a una expansión sostenida en los próximos años. IDC estima que el mercado Foundry 2.0 crecerá a un ritmo anual del 11 % hasta 2030, apoyado en la inversión continuada en infraestructuras de inteligencia artificial. No obstante, este crecimiento no está exento de riesgos. Factores como la evolución de los costes, las tensiones geopolíticas o los cambios en las políticas industriales podrían influir en el ritmo de expansión.










