Al igual que hiciera Omdia, IDC ha revisado a la baja sus previsiones para el mercado mundial de ordenadores personales y tabletas ante las persistentes disrupciones en el suministro de componentes. Según los últimos datos de la consultora, los envíos globales de PC caerán un 11,3 % en 2026, muy por debajo de la previsión anterior publicada en noviembre de 2025, que apuntaba a una caída del 2,4 %. En el caso de las tabletas, los envíos también retrocederán, con una previsión de descenso del 7,6 % este año.
IDC atribuye este ajuste a la convergencia de varios factores, entre ellos la escasez de memoria, el aumento del precio de los componentes y otras limitaciones en la cadena de suministro que, según la consultora, podrían afectar a la producción del sector al menos hasta 2027. A este escenario se suma además la creciente incertidumbre geopolítica, ya que cuando se elaboró el informe aún no se había intensificado el conflicto en Oriente Medio, lo que añade presión adicional a industrias como la tecnológica y la del hardware.
“En conjunto, la industria tecnológica, y muchas otras, sigue enfrentándose a factores adversos fuera de su control que, combinados, generan una enorme disrupción”, señala Ryan Reith, vicepresidente de grupo para dispositivos y consumo de IDC. Según explica, la creciente lista de acontecimientos industriales y geopolíticos está dificultando enormemente la toma de decisiones en el sector e incluso la supervivencia de algunas compañías. “La gran incógnita ya no es solo el impacto económico, sino la incertidumbre total sobre cuándo disminuirán estas presiones”.
A pesar de este contexto, el mercado mantiene algunos focos de resiliencia. IDC prevé que el aumento del precio medio de venta (ASP) impulse el valor total del mercado, que crecerá incluso con menores volúmenes de unidades. En concreto, el mercado de PC aumentará un 1,6 %, hasta alcanzar los 274.000 millones de dólares, mientras que el de tabletas crecerá un 3,9 %, hasta los 66.800 millones de dólares en 2026.
“Por ahora, la era de los PC y las tabletas a precios de ganga ha quedado atrás”, afirma Jitesh Ubrani, responsable de investigación en los rastreadores de dispositivos móviles de IDC. El analista advierte de que la escasez de memoria se prolongará previsiblemente hasta bien entrado 2027 y, aunque se espera cierta moderación de precios a partir de 2028, es poco probable que el mercado vuelva a los niveles de precios registrados en 2025. En su lugar, anticipa “una nueva normalidad” marcada por precios estructuralmente más altos y una demanda a largo plazo más moderada.
De cara a los próximos años, IDC prevé que los fabricantes prioricen la resiliencia de la cadena de suministro, adopten estrategias más flexibles de aprovisionamiento de componentes y exploren configuraciones de hardware más ajustadas para contener costes y ofrecer dispositivos más asequibles. Estas decisiones, según la consultora, serán determinantes para la adopción de tecnología por parte de los usuarios finales.










