La transición hacia la denominada empresa agéntica, en la que personas y agentes de inteligencia artificial trabajan coordinadamente, está posicionándose con fuerza en Europa. Así lo refleja el undécimo Informe Anual Connectivity Benchmark de MuleSoft, elaborado en colaboración con Vanson Bourne y con aportaciones de Deloitte Digital, que señala que las organizaciones europeas utilizan una media de 12 agentes de IA, cifra que crecerá un 83 % en los próximos dos años. Un rápido despliegue que confirma que los agentes de IA han dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en un motor de productividad empresarial. De hecho, el 78 % de las organizaciones europeas afirma que la mayoría o la totalidad de sus equipos ya ha adoptado este tipo de soluciones. Además, el 94 % de los responsables de IT considera que los agentes ya han mejorado, o mejorarán, la experiencia de los empleados y permitirán a los desarrolladores centrarse en tareas de mayor valor.
Sin embargo, el estudio revela desafíos. El 50 % de los agentes de IA opera en silos aislados, sin formar parte de sistemas multiagente coordinados, una fragmentación que provoca flujos de trabajo desconectados, automatizaciones redundantes y un mayor riesgo de IA en la sombra, dificultando que las empresas extraigan todo el valor de sus inversiones en inteligencia artificial. La complejidad se ve agravada por el crecimiento del ecosistema tecnológico. En un año el número de aplicaciones en las empresas europeas ha pasado de 789 a 867, pero solo el 29 % de ellas está integrada. En este contexto el 84 % de los líderes de IT teme que los agentes de IA introduzcan más complejidad que beneficios si no se gestionan adecuadamente.
El estudio también alude a otros obstáculos como la gestión del riesgo y el cumplimiento normativo (43 %), la falta de experiencia interna en el diseño de agentes (41 %) o las infraestructuras heredadas (36 %). Además, el 95 % de las organizaciones reconoce dificultades para utilizar los datos en casos de uso de IA, y el 47 % sitúa la gobernanza de datos entre aplicaciones como uno de los mayores retos, en un escenario donde el 26 % de las APIs carece de control formal.
Para cerrar esta brecha de orquestación y gobernanza, los responsables de IT en Europa están apostando por arquitecturas basadas en APIs como una base tecnológica unificada. El 96 % considera que el éxito de los agentes de IA depende de una integración fluida de los datos, mientras que el 92 % afirma que la IA exigirá arquitecturas cada vez más orientadas a APIs. Actualmente, el 52 % de los equipos ya las utiliza activamente para conectar y gobernar entornos de IA.
Este cambio arquitectónico también impulsa el interés por protocolos estándar que faciliten la comunicación entre agentes, como Agent Network Protocol, Agent Communication Protocol o Model Context Protocol, entre otros.
Algunas organizaciones ya están demostrando el potencial de este enfoque. AstraZeneca ha seleccionado Agentforce Life Sciences for Customer Engagement para transformar su relación con profesionales sanitarios a escala global, orquestando agentes internos y externos mediante MuleSoft Agent Fabric. Por su parte, r.Potential utiliza la plataforma de Salesforce y Agentforce para generar insights estratégicos, apoyándose en una base segura y gobernada que coordina múltiples agentes y fuentes de datos.
El informe concluye que el futuro de la empresa agéntica en Europa pasa por superar la fragmentación actual y construir sistemas multiagente cohesionados, capaces de escalar la inteligencia artificial de forma segura, integrada y alineada con los objetivos del negocio.










