La Unión Europea debe mantener el control sobre las tecnologías clave que sustentan sus economías y reducir su dependencia de los grandes grupos tecnológicos estadounidenses. Así lo ha asegurado Maria Luís Albuquerque, comisaria europea de servicios financieros, durante su intervención en una conferencia sobre regulación financiera y tecnología celebrada en Bruselas. Estas declaraciones se producen en un contexto de crecientes preocupaciones sobre la seguridad económica y digital del bloque.
Tal y como publica Reuters, Albuquerque ha remarcado la importancia de la llamada “soberanía digital”, una estrategia que busca limitar los riesgos derivados de la dependencia de empresas extranjeras, especialmente en un escenario de tensiones geopolíticas y de una política estadounidense cada vez más aislacionista.
“Europa debe conservar el control de las tecnologías claves que sustentan e impulsan nuestras economías”, ha afirmado la comisaria europea, reforzando un mensaje que gana peso en el seno de las instituciones comunitarias.
En la misma línea, Steven Maijoor, presidente de Supervisión de De Nederlandsche Bank, ha defendido la necesidad de que Europa reduzca su dependencia de proveedores tecnológicos con sede fuera de la región, y ha alertado de que las entidades financieras europeas son más vulnerables a posibles ciberataques debido a su dependencia de un número reducido de proveedores de computación en la nube.
Eso sí, Maijoor ha reconocido que algunas instituciones están empezando a diversificar su base de suministradores. “Es innegable que las fallos de nuestro sistema financiero europeo se han vuelto mucho más propensos a agrietarse en los últimos años”, ha señalado Maijoor, citando los riesgos de ciberseguridad y el deterioro de algunas “relaciones globales de larga trayectoria”, sin mencionar países concretos.
Estas advertencias coinciden con las evaluaciones del Banco Central Europeo (BCE), que ya señaló en noviembre que las tensiones geopolíticas y las disrupciones tecnológicas figuran entre los principales riesgos para el sector bancario europeo.
En este contexto, los reguladores de la UE han designado a 19 compañías tecnológicas (entre ellas Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft) como proveedores tecnológicos externos críticos para la industria financiera de la Unión, un paso que refuerza la supervisión sobre infraestructuras digitales consideradas estratégicas.











