SUSE lanza la “Autoevaluación del marco de soberanía en la nube”, una plataforma web diseñada para ayudar a las organizaciones a comprender y cerrar las brechas existentes en sus estrategias de soberanía digital. La herramienta se basa en el “Marco de soberanía en la nube de la Unión Europea 2025” y está disponible para cualquier organización que desee evaluar cómo se posiciona su infraestructura frente a este estándar. Una herramienta que pretende simplificar un proceso que tradicionalmente ha sido manual, complejo y muy intensivo en recursos. En aproximadamente 20 minutos, la autoevaluación ofrece una puntuación objetiva denominada Sovereignty Effective Assurance Levels (SEAL), que mide el grado de soberanía de una organización en relación con los ocho objetivos definidos por el Marco de soberanía en la nube de la UE.
Entre sus principales funcionalidades destaca el benchmark SEAL, que clasifica a las organizaciones en cinco niveles de soberanía (SEAL 0 a 4), facilitando un lenguaje común para debatir riesgos y requisitos contractuales. Además, la herramienta incorpora un análisis de riesgo ponderado, que reconoce que no todas las brechas tienen el mismo impacto y prioriza aspectos clave como la cadena de suministro (20 %) y la autonomía operativa (15 %).
Otro de los elementos diferenciales es su enfoque “privacy-first”. A diferencia de las herramientas SaaS tradicionales, los resultados de la autoevaluación se almacenan únicamente en el navegador del usuario, reduciendo las barreras de adopción para organizaciones con altos requisitos de seguridad. El proceso se completa con una hoja de ruta consultiva, que transforma la evaluación en un plan de mejora descargable en formato PDF.
El lanzamiento se produce en un contexto de creciente presión regulatoria y estratégica. Según Forrester, la soberanía digital y la inteligencia artificial impulsarán un renacimiento de la nube privada, con un crecimiento anual de doble dígito previsto para 2026. Además, con la introducción del marco europeo de 2025, las organizaciones que no puedan demostrar soberanía digital podrían quedar excluidas de determinados contratos.
“Las organizaciones se enfrentan a un problema de caja negra en lo que respecta a la soberanía digital, lo que genera riesgos ocultos significativos”, explica Andreas Prins, responsable de global sovereign solutions en SUSE. “Existe una brecha entre la política y la tecnología, con un desfase entre los requisitos regulatorios y la infraestructura técnica necesaria para corregir las vulnerabilidades identificadas en los sistemas”.Prins subraya que, sin una métrica clara, los responsables de TI tienen dificultades para justificar inversiones en autonomía digital. “Sin una puntuación clara de soberanía, los líderes de TI no pueden justificar el presupuesto necesario para estas iniciativas. La Autoevaluación del marco de soberanía en la nube proporciona esa puntuación y una hoja de ruta para cerrar la brecha, apoyándose en las soluciones de SUSE y su ecosistema de socios europeos”, añade.
Con esta iniciativa, SUSE refuerza su apuesta por ayudar a las organizaciones europeas a navegar en un entorno regulatorio cada vez más exigente y a convertir la soberanía digital en un elemento medible, accionable y alineado con la estrategia de negocio.











