El sector logístico avanza en un contexto de gran complejidad operativa en el que la experiencia de cliente se ha convertido en un elemento crítico para generar confianza y valor. Así lo explica Álex Arjomandi, account executive de Liferay, quien recuerda que la logística comienza mucho antes de que un producto salga hacia su destino y que necesita visibilidad, trazabilidad y una comunicación fluida. Arjomandi destaca que el cliente necesita conocer en todo momento dónde está su mercancía, disponer de información centralizada y poder contactar con su operador ante cualquier incidencia. Sin embargo, el sector trabaja con tecnologías muy operativas que optimizan procesos, pero no están diseñadas para ofrecer una experiencia digital unificada. Es en este punto donde plataformas como Liferay entran en juego, integrando datos dispersos, centralizándolos y permitiendo que el cliente se autosirva, en función de su rol y necesidades.
De cara a las tendencias del sector, Arjomandi observa una apuesta creciente por mejorar la experiencia digital B2B, reforzar la visibilidad end-to-end y apoyarse en inteligencia artificial para predecir riesgos y personalizar la interacción.










