VMware considera muy útil la nube pública

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En un momento delicado para el planeta, María José Talavera, directora general de VMware Iberia, reivindica el papel fundamental de la virtualización para el medio ambiente. VMware, como compañía pionera en esta tecnología, y organización que cuenta con una mayor cuota de mercado en la misma, es un claro ejemplo. La multinacional se propuso el objetivo de conseguir cero emisiones de dióxido de carbono, (CO2). Propósito que han logrado un año antes de lo esperado. “Utilizar la tecnología de la virtualización equivale a ahorrar todas las emisiones de CO2 de Francia, Alemania y España en un año”, afirmó, “Y en este momento VMware es una organización neutra, que emite cero emisiones”, ha anunciado la directiva. 

En cuanto al momento político por el que atravesamos volvió a ser crítica, reivindicando, una vez más, el daño que esto causa.“Cuatro elecciones en cuatro años no es el escenario más apropiado para hacer negocios. Necesitamos estabilidad política para contar con un proyecto de futuro sostenible”, ha manifestado. Pero, aunque la Administración Pública se sigue resintiendo, el crecimiento de VMware sigue siendo importante. Tanto que este año María José Talavera adelanta que, en su próximo cierre fiscal, el 31 de enero, prevén tener cifras espectaculares en el territorio que ella dirige.

En esto tiene mucho que ver adelantarse a las tendencias que llegan. La atracción y retención del talento joven es una de ellas. “Estamos viendo que la transformación del puesto de trabajo es cada vez más vital para atraerlo”, ha recordado. Las compañías españolas se están enfrentando con retos como romper la barrera de los horarios y la presencia. Por lo que, en su opinión, es fundamental intentar facilitar a los empleados un balance personal y profesional sostenible en el tiempo. VMware predica con el ejemplo, con jornadas de trabajo en las que las reuniones presenciales no son antes de las 10 h., ni después de las 17 h., con el fin de que los empleados puedan llevar y recoger a sus hijos en sus centros escolares. Algo vital para la incorporación de la mujer al mundo laboral en determinadas posiciones, ha recalcado,

Nube pública

Otra de las tendencias a las que Talavera se ha referido, en una comida con la prensa, ha sido la nube, de la que ha reconocido que está calando en el ámbito profesional español. “2019 y 2020 son los grandes años en los que las compañías de este país están y van a seguir implementando un modelo cloud”, ha revelado. Parte del éxito que VMware va a tener en su año fiscal 2019 va a estar relacionado con su estrategia multicloud. “Los clientes no solo confían en nuestra tecnología, también en nuestra estrategia con los grandes proveedores de cloud pública», explica.

En el apartado de la nube VMware considera muy útil a la nube pública y animan a determinados clientes a que la aprovechen. Así lo subraya Moisés Navarro, business solutions strategist de la compañía, “porque en la nube pública hay mucha innovación y valor”. Aunque para llegar a la misma hay dos caminos, reflexiona. Uno de ellos y el que más se está eligiendo, es el duro, es decir, ir a la misma de manera directa. Algo que ha hecho que el 85 % de los clientes hayan retornado cargas de la nube pública al on-premis, según IDC, “porque habían tenido algún sobresalto por el coste, las operaciones y la seguridad. Esta con un matiz muy importante: porque la manera en la que el cliente gestiona la seguridad no es la misma en la que gestiona la seguridad en la nube pública”, advierte. “Porque, al final, traducir, cambiar, transformarte es un coste y un esfuerzo”, admite Moisés Navarro. Por ello, la propuesta de VMware es la nube híbrida tal y como VMware lo ha implementado con los líderes: AWS, Azure, Google Cloud, Oracle Cloud, IBM Cloud, Alibaba Cloud, OVH… “Tender un puente natural hacia la nube pública. Mi aplicación puede residir, sin cambios, en la misma y a partir de ahí voy transformando, haciendo uso de los servicios nativos de la nube pública. Ese camino indirecto es más asequible”, dice.

Containers

Otra de las características que hace que los clientes confíen todavía mucho más en VMware es su reciente adopción del mundo container, prosigue Talavera, porque aunque no ha sido hasta hace poco cuando la compañía ha tenido proyectos relacionados con esta opción. Los mismos son tan fuertes que están impulsando fuertemente a la compañía en este sentido. Entre otras fortalezas cuentan en VMware con dos de los fundadores de Kubernetes en Google. Esto ayuda a los productos de VMware no solo a gestionar máquinas virtuales gestionadas por VMware, también por otros hipervisores y, además, contenedores. Otro de sus puntos fuertes, en este sentido, es que actualmente VMware es la compañía que más invierte en containers.

El mercado español está totalmente implicado y activo en el mundo kubernetes, al igual que VMware, que aporta valor en este mundo a través de la infraestructura, con la que un cliente no tiene que instalar ni operar de manera diferente pero con todo el valor de kubernetes”, argumenta Navarro.

Seguridad

No podía faltar la seguridad. Otra de las referencias de la compañía en este momento, de la que también hablaron en VMworld 2019. Un segmento en el que cada vez son más fuertes. La consultora Forrester les ha nombrado como una de las cuatro compañías que más incide en la estrategia de seguridad y la estrategia de seguridad de todos los clientes. En este sentido Carbon Black, la compañía adquirida recientemente, va a fusionarse con la unidad de networking, en una nueva organización en la que confluyen ambos mundos y que pasará a denominarse “Networking and Security”. Esta es su apuesta de futuro, ya que tal y como comenta María José Talavera, “entendemos que la seguridad tiene que ser intrínseca y por lo tanto está muy asociada a los procesos sobre los que se apoyan las comunicaciones”.

Y todo ello sin olvidar que van a ser capaces de proporcionar la virtualización end-to-end: del centro de proceso de datos hacia el edge, incorporando la parte de seguridad. O de lo orgullosos que se sienten de la adquisición de Bitnami, una compañía que tenía la parte comercial en San Francisco pero con el desarrollo de su productos en Sevilla.