Pedro Sánchez continúa con su cruzada contra las redes sociales. En esta ocasión, ha sido durante su participación en el I Foro contra el Odio donde ha advertido del creciente impacto de los discursos de odio en internet y ha defendido la necesidad de regular el entorno digital.
“El odio no nace por generación espontánea. Se cultiva y se promueve”, ha asegurado Sánchez, quien ha alertado de que las redes sociales han amplificado su alcance. “Si el odio ya es peligroso, las redes sociales lo han convertido en un arma de polarización masiva. Un arma fácil de encontrar y de utilizar. Y extremadamente lucrativa para algunos”.
El encuentro ha reunido a colectivos y especialistas nacionales e internacionales, así como a representantes de las principales plataformas digitales, para analizar el aumento de la desinformación, el acoso en línea y los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial. Por parte del Gobierno también han participado las ministras Elma Saiz, titular de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; Ana Redondo, ministra de Igualdad; Sira Rego, ministra de Infancia y Juventud; y Óscar López, ministro de Transformación Digital y Función Pública.
Durante su intervención, Sánchez ha presentado la Huella del Odio y la Polarización (HODIO), una herramienta destinada a medir y evaluar la presencia de discursos violentos o degradantes en redes sociales. Según ha explicado, el objetivo es visibilizar el impacto de la violencia digital mediante un indicador similar al de la huella de carbono. “Cuando algo se mide, deja de ser invisible”.
El indicador combinará análisis cuantitativo con revisión experta y publicará resultados cada seis meses para que la ciudadanía pueda conocer el nivel de odio presente en las distintas plataformas. Con ello, el Gobierno busca incentivar a las empresas tecnológicas a avanzar hacia entornos digitales más seguros.
La iniciativa forma parte del paquete de medidas para regular las redes sociales anunciado por el Gobierno el pasado febrero. Según Sánchez, “el entorno digital no puede ser un espacio sin reglas”, donde “se premia la impunidad” y se impone “la ley del más fuerte en lugar de la fuerza de la ley”.
El presidente ha recordado además algunos datos que reflejan la magnitud del problema. Tres de cada cuatro jóvenes españoles se encuentran con discursos de odio en internet, según datos de Fad Juventud. En 2025, el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) identificó más de 845.000 contenidos de odio en plataformas como Facebook, YouTube, Instagram, TikTok y X.
Estos mensajes suelen dirigirse contra colectivos que representan una sociedad diversa, como mujeres, personas migrantes o personas trans. “Lo que empieza en la pantalla no siempre se queda ahí. Cuando el odio se normaliza en internet, termina filtrándose en la vida cotidiana”, ha advertido Sánchez. En la última década, los delitos de odio han aumentado un 41 % en España.
Sánchez ha concluido su intervención con un mensaje de optimismo y compromiso institucional: “Vamos a parar al odio en nuestras redes sociales, en nuestras calles y también en los patios de nuestras escuelas”.











