Ha sido durante su intervención en el AI Summit de AMETIC cuando Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, ha defendido el papel de España en el desarrollo de la inteligencia artificial y la necesidad de combinar innovación y regulación en un modelo europeo que, a su juicio, debe basarse en la “confiabilidad” como elemento diferencial.
López ha subrayado la importancia de la colaboración entre Administración y sector privado, asegurando que “la mejor forma de acertar en esto, como en todo, es trabajar juntos, es escucharnos, es que la administración y el sector privado vayan de la mano”.
El ministro ha destacado además el papel del tejido empresarial y académico en el avance tecnológico del país, así como el impulso de políticas públicas en materia de digitalización e inteligencia artificial.
Uno de los ejes centrales de su intervención ha sido la regulación europea de la IA, un aspecto que ha defendido como parte del modelo competitivo. “Sí, la regulación es lo que hará que la IA europea tenga ese hecho diferencial que es la confiabilidad”, ha afirmado, en referencia al enfoque normativo de la UE frente a otros modelos internacionales.
En este sentido, López ha sostenido que “es perfectamente compatible la regulación con la competitividad”, en respuesta a las preocupaciones del sector sobre la posible carga normativa. Según ha explicado, el objetivo es establecer un marco que garantice transparencia, responsabilidad y ausencia de sesgos en los sistemas de inteligencia artificial.
El ministro también ha puesto en valor la posición de España en el ámbito de la IA. Ha citado informes internacionales que sitúan al país como uno de los líderes en adopción de esta tecnología y ha destacado su papel en formación y talento digital, recordando que España ocupa el “número 7 mundial en adopción de la IA”, así como el segundo puesto global en titulaciones TIC.
Más allá de las cifras, López ha defendido la estrategia pública de inversión en tecnología, infraestructuras y talento como elemento clave para el desarrollo del sector. También ha aludido a proyectos de supercomputación y a la creación de centros de datos y factorías de inteligencia artificial como parte de una política orientada a democratizar el acceso a estas capacidades, especialmente para pymes y autónomos.
El ministro ha situado la inteligencia artificial como una tecnología de doble impacto, “una de las tecnologías más disruptivas de la historia”, capaz de generar avances en ámbitos como la sanidad o la Administración pública, pero también riesgos en materia de ciberseguridad o usos indebidos.
López ha concluido reivindicando el posicionamiento de España en este proceso de transformación digital. “Puede que llegáramos tarde a otras, a esta no”, ha afirmado, en referencia a la inteligencia artificial, y ha llamado a mantener la cooperación público-privada para consolidar ese papel.










