Nvidia ha cerrado el cuarto trimestre fiscal 2026 con ingresos récord de 68.100 millones de dólares, un 20 % más que en el trimestre anterior y un 73 % más que hace un año. En todo el ejercicio fiscal, la compañía alcanzó unos ingresos de 215.900 millones de dólares, un 65 % superiores a los de 2025, consolidando su posición como líder en procesadores gráficos y soluciones de inteligencia artificial.
El margen bruto GAAP del trimestre se situó en el 75 %, mientras que el margen no GAAP alcanzó el 75,2 %. El beneficio por acción diluido fue de 1,76 dólares (GAAP) y 1,62 dólares (no GAAP), reflejando una fuerte rentabilidad a pesar del aumento de los gastos operativos, que crecieron un 16 % respecto al trimestre anterior. Durante el año, Nvidia destinó 41.100 millones de dólares a retribuir a sus accionistas mediante recompra de acciones y dividendos, manteniendo 58.500 millones disponibles bajo su autorización de recompra.
Jensen Huang, fundador y CEO de la compañía, destacó el papel de Nvidia en la nueva fase de la revolución de la IA. “La demanda de computación está creciendo de manera exponencial: el punto de inflexión de la IA agente ya ha llegado. Nuestros clientes están invirtiendo rápidamente en capacidad de IA: son las fábricas que impulsan la revolución industrial de la inteligencia artificial y su crecimiento futuro”. Huang también subrayó la eficiencia de sus nuevos chips, como Grace Blackwell con NVLink y el próximo Vera Rubin, capaces de reducir drásticamente el coste por token y consolidar a Nvidia como referente en inferencia de IA.
El informe refleja además la estrategia de crecimiento sostenible de la compañía. De esta forma, los márgenes operativos y el beneficio se mantienen altos mientras aumentan los gastos en compensación y expansión tecnológica, reflejando la apuesta de Nvidia por atraer talento y mantener el liderazgo en sectores estratégicos como centros de datos y aceleradores de IA. Para el primer trimestre fiscal 2027, la firma prevé ingresos de 78.000 millones de dólares, con márgenes brutos estimados en torno al 75 %, excluyendo cualquier ingreso procedente de China en su previsión de Data Center, en línea con la prudencia ante la situación geopolítica y comercial.










