Ha sido durante el acto de bienvenida al Mobile World Congress (MWC) 2026 donde Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, lanzó su mensaje sobre los riesgos del poder concentrado en las grandes empresas tecnológicas y la necesidad de una regulación firme.
“No podemos sacrificar la libertad, la convivencia o la salud mental en el altar de los oligarcas tecnológicos”, advirtió el presidente, instando a actuar “frente a lo malo, con firmeza, con legitimación, con convicción y sin miedo”. Sánchez hizo un llamamiento a empresas, gobiernos, científicos y sociedad civil para alcanzar un acuerdo que frene estas amenazas “antes de que sea demasiado tarde”.
En su discurso, Sánchez no eludió el contexto internacional. Sobre Oriente Próximo, denunció que las acciones militares de EE. UU. e Israel contra Irán “violan el derecho internacional, están causando cientos de víctimas inocentes y han sumido a una región entera en un terror que genera incertidumbre”.
Respecto a la transformación digital y la inteligencia artificial, Sánchez defendió que España debe aprovechar estas tecnologías “para el bien común, con una visión ética y humanista”. Denunció que algunos algoritmos “propagan determinadas informaciones en detrimento de otras y comprometen el futuro de un sector tan esencial como el de la tecnología”, y advirtió que “no podemos aceptar que la IA sea utilizada para socavar principios democráticos, la convivencia o la salud de nuestras sociedades”.
El presidente del Gobierno detalló medidas concretas en materia de soberanía digital y regulación: la prohibición del acceso a redes sociales a menores de 16 años, la responsabilización penal de sus directivos por delitos cometidos en estas plataformas y el impulso de una Agencia Estatal de Supervisión de la Inteligencia Artificial. Además, anunció que España destinará 250 millones de euros de los fondos Next Generation a empresas españolas para albergar nuevas gigafactorías de la UE, en un contexto en el que la inversión de grandes multinacionales del sector en centros de datos y otros activos físicos ya equivale a casi la mitad del PIB del país.
“La transformación digital debe cerrar brechas, crear mejores empleos y generar riqueza para todos, en lugar de concentrarla en unas pocas manos”, concluyó Sánchez.











