La inteligencia artificial y el papel de las alianzas tecnológicas han centrado el be! Tech Summit 2026 de Bechtle, celebrado en Madrid, en la que se ha abordado el impacto de la innovación en la transformación de las organizaciones y el crecimiento de la demanda de semiconductores.
En el Summit ha participado Norberto Mateos, director general de Intel en España y responsable de canal para EMEA, quien ha destacado el momento de expansión que vive la industria de los semiconductores impulsada por los procesos de digitalización y el avance de la inteligencia artificial. “Estamos viendo un periodo de explosión realmente interesante desde el punto de vista de la demanda de semiconductores”, ha señalado, al tiempo que ha subrayado que esta tendencia se refleja en el comportamiento del mercado y en los máximos históricos del sector.
Mateos ha explicado que la compañía ha intensificado su inversión en fabricación y desarrollo tecnológico en los últimos años, con más de 100.000 millones de dólares destinados a la modernización de sus plantas en los últimos tres ejercicios. En este sentido, ha detallado los avances en nuevas generaciones de procesadores y en arquitecturas heterogéneas que combinan núcleos de alto rendimiento, bajo consumo y ultra bajo consumo para adaptarse a distintas cargas de trabajo.
El directivo ha señalado que esta evolución permite mejorar tanto el rendimiento como la eficiencia energética de los sistemas, y ha destacado la importancia de contar con un ecosistema tecnológico capaz de optimizar el desarrollo de software y hardware de forma conjunta. Asimismo, ha apuntado que la estrategia de la compañía se basa en tres pilares: la continuidad del trabajo con el ecosistema tecnológico, la evolución del roadmap de productos y la expansión de sus soluciones a nuevos ámbitos de aplicación.
Durante su intervención, Mateos ha defendido el papel de la inteligencia artificial como motor de transformación, aunque ha subrayado que no se trata de un destino final, sino de un proceso continuo de adopción tecnológica. En este contexto, ha explicado que tecnologías como el machine learning, el reconocimiento de patrones o el procesamiento del lenguaje natural ya están plenamente integradas en entornos empresariales y funcionan de forma optimizada sobre las plataformas de la compañía.
Además, ha insistido en la importancia de la eficiencia en el tratamiento de los datos y en la necesidad de decidir dónde ejecutar cada carga de trabajo en función de factores como la soberanía del dato, la seguridad o la cercanía a la infraestructura. “Tenemos que encontrar el entorno óptimo para correr cada carga de trabajo en cada caso”, ha explicado, en referencia a los distintos modelos de despliegue entre entornos locales, cloud o dispositivos de usuario.
En este sentido, ha señalado que la toma de decisiones tecnológicas en las organizaciones debe equilibrar factores como el coste, la eficiencia energética y la disponibilidad de datos, con el objetivo de optimizar el rendimiento de las aplicaciones de inteligencia artificial en entornos empresariales.
Mateos ha coincidido en la importancia de la colaboración entre fabricantes tecnológicos, partners e integradores en este nuevo escenario, subrayando el papel del integrador de sistemas en la adopción de estas tecnologías. Ha defendido que las organizaciones no deben centrarse únicamente en la tecnología, sino también en aspectos como la gobernanza, la seguridad y los casos de uso.
“La inteligencia artificial no es un destino, es un viaje”, ha afirmado, defendiendo la necesidad de abordar su implementación de forma progresiva y acompañada de una estrategia que tenga en cuenta la eficiencia, la seguridad y los costes.










