El mercado mundial de ordenadores personales y teléfonos inteligentes se prepara para un frenazo significativo en 2026. Las previsiones de Gartner apuntan a una caída del 10,4 % en los envíos de PC y del 8,4 % en smartphones respecto a 2025. Detrás de este retroceso no hay un desplome de la demanda por falta de interés, sino un encarecimiento abrupto de los componentes esenciales, especialmente la memoria.
La firma calcula que los precios combinados de la DRAM y de las unidades SSD podrían dispararse hasta un 130 % a finales de 2026. El impacto será directo en el bolsillo: los PC podrían encarecerse un 17 % y los smartphones un 13 %. En un mercado extremadamente sensible al precio, este aumento reducirá la oferta de modelos asequibles y empujará a muchos compradores a posponer la renovación de sus dispositivos.
“El mercado afronta la contracción más acusada en más de una década”, resume Ranjit Atwal, director analista sénior de Gartner. El efecto inmediato será la prolongación de los ciclos de sustitución. La consultora prevé que la vida útil de los PC crezca un 15 % en empresas y un 20 % entre consumidores antes de que termine 2026. Un cambio que no solo afectará a los fabricantes, sino que también puede aumentar los riesgos de ciberseguridad y los costes de mantenimiento asociados a equipos más antiguos.
Uno de los movimientos más relevantes será la práctica desaparición del segmento de entrada de gama en PC. El peso de la memoria en el coste total de fabricación pasará del 16 % al 23 %, lo que hace inviable mantener portátiles por debajo de los 500 dólares sin sacrificar márgenes. Si se cumplen las previsiones, este tramo del mercado dejará de existir en 2028. Además, el encarecimiento generalizado retrasará la expansión de los llamados PC con capacidades avanzadas de inteligencia artificial, cuya adopción masiva se aplaza también hasta ese año.
En smartphones, la presión será especialmente intensa en la gama básica. Con márgenes mucho más ajustados, estos modelos absorberán peor la subida de componentes, lo que podría acelerar el trasvase hacia el mercado de dispositivos reacondicionados. Según Gartner, los compradores de teléfonos económicos abandonarán el mercado cinco veces más rápido que los de gama alta en 2026, consolidando una tendencia hacia la “premiumización” del sector.
Para fabricantes y distribuidores, el primer semestre de 2026 será determinante. Tendrán que decidir si priorizan el volumen o la rentabilidad en un contexto de inflación de costes que amenaza con estrechar márgenes a partir de la segunda mitad del año. Todo apunta a que el sector entrará en una nueva etapa: menos unidades vendidas, precios más altos y ciclos de renovación más largos. Un ajuste que puede redefinir el equilibrio del mercado de dispositivos durante los próximos años.










