España se ha convertido en uno de los mercados estratégicos para el crecimiento de ManageEngine en Europa. La compañía, especializada en gestión de infraestructuras IT, ciberseguridad y gestión de servicios tecnológicos, ha reforzado su estructura local durante los dos últimos años y prevé continuar ampliando su presencia ante el incremento de la demanda empresarial de soluciones de transformación digital y ciberresiliencia.
Durante una rueda de prensa en Madrid, Andrés Mendoza, director técnico para el sur de Europa y Latinoamérica de la compañía, ha explicado que están replicando en Europa el modelo de proximidad desarrollado previamente en América Latina, basado en equipos locales capaces de acompañar a clientes, partners y distribuidores en su propio idioma y contexto empresarial. La organización, que hace dos años apenas contaba con presencia directa en el sur de Europa, dispone actualmente de un equipo específico para Iberia integrado por profesionales repartidos entre España y Portugal. El objetivo ahora pasa por extender ese mismo modelo a Francia e Italia.
La compañía, perteneciente a Zoho Corporation, acumula alrededor de dos décadas de actividad en el mercado español. La expansión de la estructura local responde al fuerte crecimiento registrado por la compañía durante los últimos ejercicios. Según datos aportados por el directivo, ManageEngine cerró 2025 con un incremento superior al 23 % y prevé superar el 30 % de crecimiento durante 2026.
Andrés Mendoza ha puesto el énfasis en la defensa de la soberanía de los datos y el control de las infraestructuras tecnológicas, asegurando que sus servicios cloud para Europa operan sobre centros de datos propios, contando con dos centros de datos europeos, al tiempo que ha confirmado que han empezado el proceso para incorporar sus soluciones al catálogo del Centro Criptológico Nacional.
Durante el evento, Mendoza ha dado a conocer los resultados de un estudio realizado en cinco países europeos para analizar el nivel de madurez de las organizaciones en materia de ciberresiliencia. La investigación, elaborada con el apoyo de la empresa española IO Investigación, recoge la opinión de profesionales de diferentes sectores, tamaños empresariales y niveles de responsabilidad, desde especialistas técnicos hasta directivos. Entre las principales conclusiones destaca la distancia existente entre la conciencia creciente sobre los riesgos de ciberseguridad y la capacidad real de las organizaciones para responder a ellos. Según Mendoza, muchas empresas continúan actuando de forma reactiva tras sufrir un incidente, priorizando la recuperación inmediata de la actividad frente a la corrección definitiva de las causas que originaron el problema.
El estudio también detecta carencias en ámbitos como la planificación de respuesta a incidentes, la validación de las estrategias de respaldo de información, la coordinación entre departamentos y la implicación de la alta dirección en los planes de resiliencia. Otro de los hallazgos relevantes apunta a la necesidad de involucrar a toda la organización en la gestión de la seguridad. La investigación concluye que la ciberresiliencia ya no depende exclusivamente de la tecnología, sino también de los procesos, los proveedores y la capacitación de las personas.
En este contexto, la compañía defiende un enfoque basado en la integración de inteligencia artificial, automatización y análisis avanzado para reducir la sobrecarga operativa de los equipos de seguridad y mejorar la detección temprana de amenazas cada vez más sofisticadas.










