Los ciberataques son cada vez más numerosos, rápidos y sofisticados. En este vídeo Iván Mateo, ingeniero preventa de Sophos, analiza cómo están cambiando las amenazas y cuáles son los errores que siguen cometiendo muchas organizaciones al proteger a sus empleados remotos. El experto destaca los desafíos actuales de la ciberseguridad, con un trabajo híbrido que ha transformado la manera en la que las organizaciones operan. Una evolución que ha traído un aumento de los riesgos de ciberseguridad con la combinación de movilidad, entornos cloud, acceso remoto y herramientas de inteligencia artificial modificando el panorama de amenazas al que se enfrentan las empresas en un momento en el que los ciberdelincuentes cuentan con herramientas capaces de automatizar procesos, generar exploits en tiempo real y adaptarse rápidamente a los entornos corporativos, reduciendo drásticamente los tiempos de respuesta disponibles para los equipos de seguridad.
Durante años gran parte de las estrategias de seguridad se apoyaron en la protección del perímetro corporativo. Firewalls, redes internas y controles centralizados constituían la primera línea de defensa. Hoy ese modelo no resulta suficiente. El puesto de trabajo ya no está dentro de una oficina; acompaña al empleado allí donde este se encuentre. Ante esta realidad, las organizaciones están trasladando capacidades de protección que antes residían en la infraestructura hacia el propio usuario.
Uno de los errores más frecuentes en ciberseguridad sigue siendo asumir que el teletrabajo puede protegerse replicando los modelos utilizados en la oficina, advierte Iván Mateo. El uso de redes privadas virtuales (VPN) como principal mecanismo de acceso remoto representa, en su opinión, una visión cada vez más limitada. Cuando un dispositivo remoto es comprometido, una VPN tradicional puede convertirse en una puerta de entrada directa hacia la red corporativa. Por este motivo la industria está evolucionando hacia modelos basados en zero trust.
La búsqueda del equilibrio entre seguridad y productividad es otro de los grandes desafíos actuales. Los empleados necesitan flexibilidad para trabajar y, cuando encuentran obstáculos excesivos, suelen buscar alternativas fuera de los canales establecidos. El resultado es una pérdida de control que puede incrementar los riesgos en lugar de reducirlos. La clave, según Mateo, consiste en acompañar al usuario y proporcionarle herramientas seguras que le permitan mantener sus hábitos de trabajo sin sacrificar la protección.










