La inteligencia artificial está impulsando uno de los mayores cambios tecnológicos de las últimas décadas y obligará a las empresas a replantear la forma en que diseñan y gestionan sus infraestructuras. Así lo aseguró Antonio Neri, presidente y CEO de HPE, durante la sesión inaugural de HPE Discover 2026, donde defendió que la IA está evolucionando desde modelos centrados en la generación de contenido hacia sistemas capaces de ejecutar tareas y tomar decisiones de forma autónoma.
“Hoy estamos siendo testigos de uno de los mayores cambios de plataforma tecnológica de la historia”, afirmó Neri, quien continuó explicando que las aplicaciones y cargas de trabajo ya no estarán impulsadas únicamente por los usuarios, sino también por agentes de inteligencia artificial que transformarán la manera en que las organizaciones diseñan productos, atienden a sus clientes y gestionan sus operaciones.
Para el máximo responsable de HPE, el punto de partida pasa por construir una base tecnológica sólida. “La IA es tan fuerte como la información y los datos sobre los que se construye. Si esa base no es robusta, nada más se sostiene”.
La red, en el centro de la estrategia de IA
Una de las principales conclusiones de su intervención fue el creciente protagonismo de las redes en el desarrollo de proyectos de inteligencia artificial. Neri aseguró que el rendimiento de los futuros sistemas dependerá de la capacidad para mover datos de forma eficiente entre centros de datos, nubes y entornos distribuidos. “Con la IA, el elemento central es la red. El rendimiento de toda la arquitectura depende de ella. Cada byte, cada token y cada decisión pasan por la red”.
“Estamos siendo testigos de uno de los mayores cambios de plataforma tecnológica de la historia”
En este sentido, HPE reforzó su apuesta por las redes autónomas tras la incorporación de Juniper Networks. La compañía presentó nuevos desarrollos orientados a crear infraestructuras capaces de optimizarse, protegerse y corregirse automáticamente mediante inteligencia artificial. “Las redes autónomas trasladan a los equipos de TI desde la resolución reactiva de problemas hacia un modelo de garantía proactiva”, explicó Neri, quien añadió que “entienden mejor la experiencia de los usuarios, identifican las causas de los problemas y los resuelven más rápido”.
La integración de Juniper ocupó una parte destacada de la keynote. HPE mostró cómo combinará las capacidades de networking de ambas compañías para cubrir todo el ciclo de vida de la IA, desde el entrenamiento de grandes modelos hasta la inferencia distribuida en el edge. El objetivo es ofrecer una arquitectura de red unificada para centros de datos de IA, proveedores cloud y grandes empresas.
La empresa agéntica, siguiente paso de la IA empresarial
Otro de los grandes ejes del discurso fue la aparición de la denominada empresa agéntica, un modelo en el que miles de agentes de IA colaborarán con las personas en procesos empresariales. En opinión de Neri, “la IA ya no es solo una herramienta para encontrar respuestas. Es una parte crítica de cómo se realiza el trabajo. Los agentes ayudan a tomar decisiones, automatizan procesos y cada vez más actúan en nombre de las personas”.
Sin embargo, Neri advirtió de que esta evolución también plantea nuevos desafíos relacionados con la seguridad, el control y la gobernanza. “La IA agéntica exige nuevos requisitos empresariales. Los agentes deben ser seguros, estar gobernados y contar con límites claros sobre lo que pueden hacer, los sistemas sobre los que pueden actuar y los datos a los que pueden acceder”.
Para responder a estas necesidades, HPE anunció nuevas capacidades dentro de Private Cloud AI destinadas a registrar, supervisar y gestionar agentes de inteligencia artificial en entornos corporativos.
Apuesta por el concepto de “AI Factory”
Junto a la empresa agéntica, Neri situó las denominadas “AI Factory” como uno de los pilares de la estrategia de la compañía. Según explicó, las organizaciones necesitan entornos preparados para desarrollar, entrenar y desplegar modelos de IA con rapidez, seguridad y capacidad de escalado. “Hoy la IA consiste en pasar más rápido de la ambición a los resultados”, afirmó el directivo. “Acelerar el tiempo hasta el primer token, reducir el riesgo de ejecución y garantizar que los entornos estén listos para funcionar desde el primer día”.
“La IA ya no es solo una herramienta para encontrar respuestas”
La compañía presentó una cartera de soluciones adaptadas a distintos perfiles de clientes. Entre ellas destacan Private Cloud AI para empresas, AI Factory at Scale para grandes proveedores de servicios y entornos multiusuario, y Sovereign AI Factory para administraciones públicas y sectores sometidos a requisitos regulatorios y de soberanía del dato.
La colaboración con Nvidia fue otro de los anuncios destacados. HPE presentó nuevas soluciones basadas en las arquitecturas Vera y Vera Rubin y reforzó su alianza con la compañía para acelerar el despliegue de infraestructuras de IA destinadas tanto al entrenamiento como a la inferencia.
Según Neri, esta colaboración permitirá a las organizaciones acceder a plataformas de computación acelerada preparadas para responder a las crecientes exigencias de la inteligencia artificial. “Ya sea para empresas o para quienes desarrollan modelos de frontera, HPE ofrece un camino para construir y escalar sobre las últimas generaciones de aceleradores NVIDIA”.
GreenLake impulsa las operaciones autónomas
La compañía también presentó GreenLake Intelligence, una evolución de su plataforma de nube híbrida que incorpora capacidades de IA agéntica para automatizar la gestión de infraestructuras. “GreenLake Intelligence lleva la IA agéntica a las operaciones híbridas de TI, ayudando a ver lo que ocurre en distintos entornos, actuar más rápido y optimizar continuamente el rendimiento”, explicó el directivo. Según HPE, la plataforma permitirá automatizar tareas operativas complejas, identificar incidencias antes de que afecten a los usuarios y agilizar procesos que hasta ahora requerían semanas de trabajo manual.
“Cada byte, cada token y cada decisión pasan por la red”
Más allá de los anuncios tecnológicos, Neri dedicó parte de su intervención al desafío energético que acompaña al crecimiento de la inteligencia artificial. “Cada modelo, cada carga de trabajo y cada agente dependen de la energía”, afirmó. “En esencia, una fábrica de IA hace una sola cosa: convertir electrones en tokens”.
Antonio Neri recordó que el aumento de la demanda computacional obligará a la industria a mejorar significativamente la eficiencia de los centros de datos. “El futuro no estará definido únicamente por la capacidad de cómputo. Estará definido por lo eficientemente que podamos alimentarla, refrigerarla y conectarla”.
“Diseñen con intención. Las decisiones que tomen hoy definirán su éxito mañana”, concluyó Neri, quien instó a las organizaciones a situar la red en el centro de sus estrategias de IA y nube y a prepararse para un futuro en el que agentes inteligentes participarán de forma activa en la operativa empresarial.











