La conectividad satelital directa al móvil, conocida como D2D, está dejando atrás la fase conceptual para entrar en un escenario de comercialización incipiente en Europa. Así lo asegura Omdia en un estudio, que apunta a un interés creciente de los operadores por esta tecnología, llamada a integrarse en la evolución de las redes móviles.
El informe señala que algo más de una quinta parte de los operadores móviles europeos ya han lanzado, están probando o han anunciado acuerdos relacionados con servicios D2D. Este movimiento refleja que la industria empieza a asumir que la conectividad satelital será un componente relevante en las futuras carteras de servicios.
La tecnología permite que los teléfonos móviles se conecten directamente con satélites sin necesidad de dispositivos adicionales, utilizando los estándares móviles actuales. Esta aproximación se considera la vía más viable para escalar el servicio e integrarlo con los sistemas de red y facturación ya existentes.
Por ahora, las aplicaciones comerciales son limitadas y se centran en servicios básicos como mensajería o conectividad de emergencia. Esto reduce el potencial de ingresos a corto plazo, por lo que los operadores están enfocando el D2D como una herramienta para mejorar cobertura y resiliencia de red, más que como un negocio independiente.
En la práctica, las primeras estrategias comerciales pasan por incluir estas capacidades en tarifas premium o como servicios adicionales de pago, en modelos similares a los del roaming internacional. El objetivo en esta fase es principalmente explorar casos de uso, probar la tecnología y definir cómo encajará en los servicios móviles del futuro.
Según Julia Schindler, analista de Omdia, los operadores europeos están empezando a integrar el D2D en sus carteras móviles y aquellos que utilicen esta etapa inicial para experimentar y establecer alianzas estarán mejor posicionados en el futuro despliegue del 6G, donde redes terrestres y no terrestres estarán plenamente integradas.
El estudio también apunta a un cambio en el mapa de proveedores. Aunque Starlink ha impulsado el despliegue inicial, factores como la soberanía tecnológica están llevando a los operadores europeos a diversificar socios y evitar dependencias a largo plazo. En este contexto ganan peso alternativas como Satellite Connect Europe.
Pese a los avances, el sector reconoce que todavía existen dos barreras importantes para su despliegue masivo, la regulación y la disponibilidad de espectro, que varían significativamente entre países europeos.
Aun así, el consenso es que los pilotos actuales serán claves para preparar el terreno de la próxima generación de redes móviles. En el horizonte del 6G, la conectividad no terrestre se integrará de forma nativa en las infraestructuras de telecomunicaciones, consolidando el papel estratégico del D2D en el ecosistema móvil europeo.










