Más de seis millones de andaluces están llamados a las urnas el próximo 17 de mayo en unas elecciones en las que la transformación digital y el desarrollo tecnológico se han consolidado como uno de los ejes centrales del debate político. Andalucía ha avanzado en los últimos años en la modernización de su Administración, el despliegue de infraestructuras digitales y la incorporación de tecnologías emergentes, posicionándose como uno de los territorios con mayor dinamismo en innovación del sur de Europa.
La expansión de la inteligencia artificial, la digitalización de los servicios públicos, el crecimiento de los centros de datos, la automatización administrativa y el desarrollo de sectores como la microelectrónica, la ciberseguridad o la computación avanzada marcan el contexto en el que se desarrolla la campaña electoral.
En este escenario, las principales formaciones políticas, con Juanma Moreno (PP), María Jesús Montero (PSOE), Manuel Gavira (Vox), Antonio Maíllo (Por Andalucía) y José Ignacio García (Adelante Andalucía) como cabezas de lista, coinciden en la importancia de la digitalización, aunque difieren en su alcance, su orientación y su papel dentro del modelo económico y social. A partir de sus programas electorales y posicionamientos públicos en materia digital, se recogen sus principales propuestas.
Planteamientos de cada partido
El Partido Popular plantea una estrategia de transformación digital de amplio alcance que aspira a situar a Andalucía como referente tecnológico. Su propuesta se centra en la incorporación de inteligencia artificial en la Administración pública, la automatización de procesos y el desarrollo de servicios digitales proactivos que reduzcan la burocracia y agilicen la relación con la ciudadanía.
En paralelo, impulsa un modelo de crecimiento económico basado en la tecnología, con formación masiva en competencias digitales, programas de capacitación en inteligencia artificial y certificación de habilidades. A ello se suma la atracción de empresas tecnológicas, el impulso de startups y el desarrollo de sectores estratégicos como la microelectrónica, la ciberseguridad o la industria audiovisual, junto a grandes infraestructuras como centros de datos y supercomputación.
El PSOE, por su parte, orienta su propuesta hacia una digitalización al servicio de los servicios públicos. Su enfoque prioriza la incorporación de inteligencia artificial y el uso de datos para mejorar la gestión sanitaria, educativa y administrativa, con especial atención a la eficiencia del sistema público.
Entre sus principales líneas destacan la digitalización de la sanidad (con historias clínicas interoperables y mejora de la gestión de citas), el refuerzo de herramientas digitales en educación y un modelo de Administración más automatizado, pero con fuerte énfasis en la accesibilidad, la protección de datos y el control ético de la tecnología. También insiste en la reducción de la brecha digital entre territorios y colectivos sociales.
Las principales formaciones políticas coinciden en la importancia de la digitalización, aunque difieren en su alcance, su orientación y su papel dentro del modelo económico y social
En el caso de Vox, la formación política plantea un enfoque más limitado de la digitalización, concebida principalmente como herramienta para mejorar la eficiencia administrativa y reducir costes. Su modelo no apuesta por una transformación digital estructural, sino por un uso funcional de la tecnología en la gestión pública.
Defiende la automatización de procesos básicos, manteniendo la atención presencial en determinados servicios. Además, plantea reducir estructuras digitales consideradas innecesarias y priorizar áreas como sanidad, seguridad o sector primario, situando la tecnología en un papel complementario.
Por Andalucía defiende un modelo de digitalización basado en lo público y en la soberanía tecnológica. Su propuesta apuesta por el uso de software libre en la Administración y por reducir la dependencia de grandes corporaciones tecnológicas.
El proyecto incluye el desarrollo de infraestructuras digitales públicas, la regulación del impacto de la inteligencia artificial y de las plataformas digitales, y la garantía de acceso equitativo a la tecnología en todo el territorio, con especial atención a zonas rurales y colectivos vulnerables. La digitalización se concibe como herramienta de cohesión social.
Adelante Andalucía plantea una digitalización centrada en la inclusión y la equidad. Su propuesta insiste en que el desarrollo tecnológico no puede sustituir la atención presencial ni generar exclusión, especialmente en personas mayores o zonas con menor acceso digital.
Defiende la conectividad universal como derecho básico, el refuerzo de los servicios digitales públicos y el control institucional de la tecnología. También apuesta por el uso de software libre y por una mayor transparencia en el uso de datos y sistemas automatizados.
En definitiva, el debate electoral refleja distintas visiones sobre el papel de la tecnología en Andalucía: desde su consolidación como polo tecnológico europeo hasta su función como herramienta de modernización del Estado del bienestar o su limitación para evitar desigualdades y dependencia tecnológica.











