El mercado mundial de semiconductores se encamina hacia un nuevo hito histórico. Por lo menos, eso es lo que se desprende del último estudio de Gartner en el que se asegura que los ingresos globales del sector superarán los 1,3 billones de dólares en 2026, lo que supondría el mayor crecimiento registrado en las últimas dos décadas y consolidaría una etapa de expansión “sin precedentes” impulsada, en gran medida, por la inteligencia artificial.
Gartner prevé que se registre un crecimiento del 64 % en los ingresos durante 2026, encadenando así el tercer año consecutivo de aumento de dos dígitos. Este impulso responde principalmente a la fuerte demanda de capacidad de procesamiento para aplicaciones de IA, al desarrollo de redes en centros de datos y al encarecimiento de la memoria, un fenómeno conocido como memflation. “Este crecimiento subraya el papel clave de los semiconductores dentro del ecosistema tecnológico de la inteligencia artificial”, explica Rajeev Rajput, analista principal de la compañía.
Uno de los motores más relevantes de esta expansión será precisamente la memoria, cuyos ingresos podrían triplicarse en 2026. Gartner prevé subidas de precios especialmente pronunciadas en tecnologías como DRAM y NAND flash, con incrementos anuales estimados del 125 % y el 234 %, respectivamente. Sin embargo, este encarecimiento no será permanente: la firma no espera un alivio significativo en los precios hasta finales de 2027.
En términos globales, el mercado pasará de unos 805.000 millones de dólares en 2025 a más de 1,32 billones en 2026, con previsión de seguir creciendo hasta superar los 1,55 billones en 2027. Dentro de este contexto, los semiconductores vinculados a la inteligencia artificial representarán cerca del 30 % de los ingresos totales en 2026, consolidándose como el principal motor del sector.
La inversión de los grandes proveedores de servicios en la nube (los denominados hiperescalares) será clave en este crecimiento. Se espera que el gasto en infraestructuras de IA aumente más de un 50 % en 2026, impulsando la demanda de aceleradores como las GPU y chips personalizados diseñados específicamente para cargas de trabajo de inteligencia artificial.
No obstante, el auge de la memflation también tendrá efectos secundarios. Según advierte Rajput, el encarecimiento de la memoria podría frenar o retrasar la demanda en segmentos no vinculados a la IA al menos hasta 2028, dependiendo de cada aplicación. En este contexto, Gartner recomienda a los responsables tecnológicos y directivos de TI actuar con cautela a la hora de firmar acuerdos de suministro a largo plazo, especialmente si incluyen condiciones de precios poco favorables más allá de 2027.
Así, mientras la inteligencia artificial continúa impulsando el crecimiento del sector, la evolución de los precios y el equilibrio entre oferta y demanda marcarán el ritmo de la industria de semiconductores en los próximos años.











