Telefónica ha cerrado el plazo de adhesión voluntaria a su Expediente de Regulación de Empleo (ERE), acordado con los sindicatos a finales del pasado año, con un volumen de solicitudes que supera ligeramente las previsiones iniciales de la compañía. En total, el proceso suma de forma provisional alrededor de 5.521 salidas, una cifra muy próxima a las 5.500 bajas estimadas cuando se presentó el ajuste.
En las principales filiales incluidas en el Convenio de Empresas Vinculadas (CEV) (Telefónica de España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones), la compañía ha recibido 5.123 solicitudes de adscripción voluntaria, según datos de UGT publicados por 20 Minutos. Todas ellas superan los límites pactados, lo que refuerza el carácter plenamente voluntario del proceso, a la espera de la validación definitiva por parte de la comisión de seguimiento del ERE, prevista para la próxima semana.
Telefónica de España concentra la mayor parte de las adhesiones, con 3.955 solicitudes, seguida de Telefónica Móviles, con 989, y Telefónica Soluciones, con 179. En las denominadas GBU (Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y Telefónica S.A.) se han registrado 398 peticiones, el 68 % de las salidas acordadas, tras ampliar tres días el plazo de adhesión voluntaria.
Para llevar a cabo el ERE, Telefónica ha dotado una provisión de 2.500 millones de euros antes de impuestos. La compañía prevé que el ajuste permita generar un ahorro medio anual de unos 600 millones de euros a partir de 2028 y que tenga un impacto positivo en la generación de caja desde 2026, cuando se materialicen las salidas.










