Sarenet ha dado un paso estratégico (en su 31 aniversario) en el fortalecimiento de su infraestructura tecnológica con la puesta en marcha de la infraestructura más ambiciosa de su historia: su nuevo centro de datos concebido para responder al crecimiento de la demanda digital y garantizar la continuidad operativa de servicios críticos para empresas e instituciones. La nueva instalación, que puede albergar hasta 340 armarios y tiene una disponibilidad garantizada superior al 99,98 %, está ubicada en el Hub de Comunicaciones de Derio, en el Parque Tecnológico del País Vasco, en Vizcaya, y ha sido diseñada bajo criterios de máxima resiliencia y disponibilidad, incorporando sistemas redundantes de alimentación eléctrica, climatización, conectividad y protección contra incidencias que permiten asegurar el funcionamiento ininterrumpido de los servicios incluso ante fallos de suministro o tareas de mantenimiento, dando respuesta a un entorno empresarial cada vez necesitado de infraestructura y soluciones.
Un centro de datos, en el que se han invertido 20 millones de euros (15 ya ejecutados) que marca un antes y un después en el operador de voz, datos y servicios de alojamiento especializado en empresas, que ya cuenta con otros centros de datos en Valencia, Barcelona o Madrid y que refuerza el compromiso de la compañía con la ciberseguridad, la IA y el crecimiento de las medianas empresas. Que permite que Sarenet mantenga el control total de sus más de 4.000 clientes, asegurando que la información nunca salga del perímetro de la compañía, tal y como puso de manifiesto durante el acto de inauguración del mismo Roberto Beitia, presidente de la marca vasca, en un momento marcado por la crisis y por la incertidumbre política. “Hay que apostar por lo cercano y confiable. Los datos tienen que estar custodiados por empresas que garanticen la privacidad, les motive la tecnología y las personas”, enfatizó.
Ainhara Basurto, diputada de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia, subrayó que la apuesta de Sarenet encaja con la de la región, que desarrolla infraestructuras digitales críticas, construyendo capacidades propias, compitiendo con propuestas avanzadas de alto valor añadido, basadas en el conocimiento técnico, la especialización y la confianza.
Por su parte Jon Arberas, director general de la compañía, avanzó que en una primera fase hay ya filas habilitadas con el 20 % de la capacidad del mismo. De momento ya han ocupado casi el 15 % y a comienzos del año que viene abordarán la segunda fase en la que el 50 % de la capacidad del centro de datos estará completada. Las otras dos fases estarán condicionadas a los retos y necesidades de los clientes
El corazón del centro de datos
El proyecto contempla una capacidad eléctrica total de hasta 6 megavatios, distribuida en distintas fases de crecimiento, que permitirán acompañar la evolución de las necesidades de los clientes durante los próximos años. Cuenta con servidores de última generación equipados con procesadores diseñados para maximizar el rendimiento con el menor consumo energético posible. La disponibilidad energética constituye uno de los pilares fundamentales de la infraestructura. Dispone de conexión redundante a la red eléctrica mediante un anillo de media tensión, grupos electrógenos de respaldo y sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS) capaces de mantener operativos los equipos, mientras se produce la transición automática entre fuentes de energía.
Además de la redundancia energética, la instalación incorpora sistemas avanzados de climatización de alta eficiencia, un elemento crítico para garantizar el correcto funcionamiento de la infraestructura tecnológica. La compañía ha diseñado el CPD para optimizar el consumo energético asociado a la refrigeración, uno de los principales costes operativos de cualquier centro de datos moderno.
La seguridad física también ocupa un papel central en el proyecto. El complejo cuenta con sistemas de detección temprana y extinción de incendios mediante agua nebulizada, monitorización permanente, control de accesos y diferentes medidas de compartimentación destinadas a proteger las áreas críticas de la instalación.
La apuesta por la sostenibilidad forma también parte del diseño. El edificio integra una instalación fotovoltaica con capacidad de generación de hasta 160 kW destinada a reducir el consumo energético procedente de la red y mejorar la eficiencia global del complejo.
Con más de un centenar de profesionales y servicios de operación y monitorización disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana, Sarenet refuerza así su capacidad para ofrecer servicios de conectividad, cloud, ciberseguridad e infraestructuras críticas a empresas de todos los sectores.










