Ha sido durante la celebración de ASTICNET 2026 cuando Leonor Torres, presidenta de ASTIC, ha defendido la necesidad de reforzar el papel de los profesionales TIC en las Administraciones públicas para afrontar los retos de la inteligencia artificial, la gestión del dato y la ciberseguridad. Torres ha advertido de que la transformación digital requiere no solo tecnología, sino también capacidad pública para gobernarla, y ha reclamado medidas para atraer, desarrollar y retener talento especializado.
Durante su intervención, ha destacado que tecnologías como la identidad digital, la interoperabilidad, la computación avanzada, la nube, la automatización o la soberanía tecnológica ya forman parte de la acción pública y se han convertido en capacidades institucionales esenciales. En este sentido, ha subrayado que “son elementos esenciales para mejorar los servicios, proteger nuestros derechos, garantizar la continuidad de las administraciones y reforzar la confianza en la ciudadanía”.
Torres ha señalado que el despliegue de la inteligencia artificial en las administraciones exige algo más que regulación. Ha defendido la necesidad de contar con profesionales capaces de “clasificar riesgos, diseñar arquitecturas seguras, gobernar datos, establecer controles, auditar algoritmos, definir cláusulas de contratación y garantizar la supervisión humana”, además de asegurar la privacidad y la trazabilidad de los sistemas. La presidenta de ASTIC ha insistido en que la transformación digital debe ir acompañada de cambios organizativos profundos. “Hay que transformar los procesos, simplificar los servicios, eliminar cargas, acompañar a las personas, cambiar culturas organizativas y medir resultados”.
“La transformación digital no solo va de tecnología, va de confianza, de derechos, de igualdad, de seguridad y de futuro”
Uno de los ejes centrales de su discurso ha sido la función directiva TIC en el ámbito público. Torres ha defendido que “no hay verdadera transformación pública sin función directiva TIC pública”, al considerar que estos perfiles conectan la estrategia con la ejecución, la norma con la operación y la innovación con la seguridad.
También ha centrado su intervención en el reto de atraer y retener talento tecnológico en la Administración, que compite en un mercado laboral exigente frente a empresas privadas, consultoras, startups y organismos internacionales. Frente a ello, ha subrayado que el sector público ofrece un elemento diferencial: “la posibilidad de trabajar con impacto público” y de contribuir a servicios esenciales como la sanidad, la educación, la justicia o la seguridad.
Sin embargo, ha advertido de que ese atractivo no es suficiente por sí solo. Por ello, ha reclamado “procesos selectivos ágiles, previsibles, adaptados a nuevos perfiles”, así como formación continua, movilidad, especialización y reconocimiento profesional. También ha defendido impulsar la carrera horizontal para reconocer la excelencia técnica más allá de los ascensos jerárquicos.
Torres ha concluido subrayando que el futuro de la transformación digital dependerá de las decisiones que se adopten en materia de talento, gobernanza y refuerzo de la función TIC. Ha advertido de que “Europa no puede limitarse a ser el continente que mejor regula; debe ser también el continente que mejor despliega tecnología con derechos, garantías, capacidad y talento propio”, y ha defendido una transformación digital basada en la confianza, los derechos y el interés general.
El papel de los profesionales TIC
Tras la intervención de Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, han intervenido la secretaria de Estado de Función Pública, Consuelo Sánchez Naranjo, y el director de la Agencia Estatal de Administración Digital, Juan Jesús Torres Carbonell.
Consuelo Sánchez Naranjo ha destacado que el lema del congreso es “una declaración de intenciones” que refleja el momento de transformación que viven las administraciones públicas. También ha puesto en valor el papel de ASTIC y de sus profesionales, a quienes ha definido como un colectivo “clave para el funcionamiento del Estado”.
La secretaria de Estado ha subrayado que “no hay políticas públicas eficaces sin una base tecnológica robusta, bien gobernada, centrada en las personas y al servicio del interés general”. En esa línea, ha defendido que la transformación digital “no es un fin en sí mismo, sino un medio para lograr una administración más cercana, eficiente, transparente y justa”. También ha insistido en la necesidad de integrar a los profesionales TIC en el diseño de las políticas desde el inicio.
Sin talento tecnológico no hay transformación digital posible en la Administración, ni capacidad real para adaptarse al cambio
Sánchez Naranjo ha reconocido que uno de los principales retos es la modernización del modelo de función pública y la adaptación de los sistemas de selección a los nuevos perfiles tecnológicos. “Si hay un desafío que destaca por encima de los demás es el talento”, ha afirmado, subrayando la necesidad de atraer, desarrollar y retener a los mejores profesionales. Ha añadido que este objetivo exige reforzar la conexión con el ámbito universitario y STEM y dar mayor visibilidad a las oportunidades profesionales en la Administración.
Por su parte, Juan Jesús Torres Carbonell ha centrado su intervención en el impacto del cambio tecnológico y el papel de los cuerpos TIC en la Administración. Ha descrito el contexto actual como un “cambio de paradigma” que afecta de forma transversal a todas las dimensiones de la actividad pública y ha advertido de que la velocidad de estos cambios obliga a revisar de forma continua las decisiones estratégicas.
El director de la Agencia Estatal de Administración Digital ha subrayado el impacto de tecnologías como la inteligencia artificial, el dato y la ciberseguridad, y ha señalado que el reto no es solo su evolución, sino la capacidad del sector público para integrarlas de forma sostenible. En este sentido, ha reivindicado la importancia de disponer de capacidades tecnológicas propias dentro de la Administración para garantizar su autonomía y eficacia.
Torres Carbonell ha concluido defendiendo el papel de los funcionarios TIC como pieza esencial del funcionamiento de los servicios públicos digitales. Ha recordado que, bajo las tecnologías más visibles, existe una infraestructura crítica desarrollada por la Administración que permite la prestación de servicios esenciales a la ciudadanía. “Ese es nuestro orgullo y esa es nuestra responsabilidad”.
Durante el resto de la jornada se han celebrado distintas mesas redondas en las que se han abordado asuntos relevantes para la Administración, como el contexto digital europeo, la soberanía del dato y la regulación de la inteligencia artificial. El congreso se ha cerrado con la intervención de Juan Fernando Muñoz Montalvo, secretario general de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud, que ha centrado su ponencia en la transformación digital del sistema sanitario y en las lecciones aprendidas de su despliegue.










