Las organizaciones empiezan a exigir a las herramientas de inteligencia artificial algo más que rapidez en sus respuestas. La posibilidad de conocer las fuentes utilizadas y comprobar la información generada se está convirtiendo en una de las principales demandas para su uso en áreas como el análisis de mercado, la planificación financiera o la toma de decisiones empresariales.
Así lo señala IDC, que apunta a que la adopción de IA en las compañías dependerá cada vez más de la capacidad de estos sistemas para ofrecer respuestas respaldadas por datos verificables, especialmente cuando se utilizan para elaborar previsiones o justificar decisiones ante equipos directivos.
La consultora sostiene que uno de los principales problemas de las herramientas de IA de propósito general es que pueden generar respuestas aparentemente correctas, pero basadas en información desactualizada o en definiciones de mercado que no se ajustan a las necesidades concretas de una empresa. Para IDC, disponer de referencias que permitan comprobar el origen de los datos resulta determinante en entornos donde las decisiones deben estar fundamentadas.
El análisis de IDC se apoya en una base de investigación propia formada por más de 15.000 millones de puntos de datos y seis décadas de estudios sobre mercados tecnológicos. La compañía considera que esta combinación de información especializada y sistemas de inteligencia artificial permite reducir la distancia entre una respuesta generada automáticamente y un análisis que pueda ser revisado por un profesional.
Uno de los ejemplos mostrados por IDC refleja esta diferencia. Un analista financiero preparaba una previsión de crecimiento para un segmento de seguridad en el que operaba su compañía y estimaba un aumento del 16 %. Al contrastar esa cifra con las previsiones de IDC, la estimación de la consultora situaba el crecimiento del mercado en el 12,1 % hasta 2029, con una evolución más moderada en los últimos años del periodo. Para IDC, este tipo de situaciones muestran la importancia de que las herramientas de IA utilizadas en entornos empresariales no solo proporcionen una respuesta, sino también información sobre cómo se ha obtenido y qué fuentes la respaldan.
La consultora también señala que la integración de la IA en las herramientas de trabajo habituales será otro de los elementos que marcarán su adopción. En este sentido, IDC ha presentado una plataforma orientada a este objetivo, aunque la compañía sitúa el debate más amplio en la necesidad de que la IA empresarial avance hacia sistemas capaces de aportar respuestas trazables y verificables.











