Solo el 20 % de las empresas españolas ha alcanzado el nivel más alto de madurez en computación en la nube, es decir, ocho de cada diez organizaciones no aprovechan el valor que puede aportarles el cloud, planteando un riesgo para sus planes de inteligencia artificial. Así se traduce del informe de NTT DATA, “Innovación impulsada por la nube en la era de la IA: Nuevas reglas para generar valor con este entorno”, elaborado a partir de un estudio realizado en 33 países, en el que España se sitúa seis puntos por encima de la media global en madurez cloud. Así, las organizaciones con una estrategia cloud más madura parten de una mejor posición para desplegar soluciones avanzadas de IA, al contar con una infraestructura más preparada. El problema viene al acelerar sus proyectos de inteligencia artificial sin haber construido esa base. En el entorno de la IA, el 100 % de las organizaciones españolas consultadas afirma que la IA les obliga a aumentar sus inversiones en la nube, mientras el 90 % reconoce que sus presupuestos actuales ponen en riesgo el éxito de sus propios proyectos tecnológicos.
El informe pone el foco también en la necesidad de abordar las estrategias de cloud e inteligencia artificial de forma conjunta. La aceleración de los proyectos de IA no siempre está acompañada por una evolución equivalente de las infraestructuras que deben soportarlos. Esta situación cobra especial relevancia ante el avance de la IA agéntica. Entre las principales preocupaciones de los ejecutivos españoles aparecen la falta de control sobre los servicios cloud y los riesgos relacionados con la gobernanza y la seguridad. Para Roberto García Godoy, responsable de Digital Architecture & Cloud para Iberia y Latinoamérica en NTT DATA “La adopción de la IA está poniendo a prueba los límites de las arquitecturas y la infraestructura actuales de muchas organizaciones”. En su opinión, las empresas que están consiguiendo marcar la diferencia son aquellas que cuentan con un paradigma cloud sólido y son capaces de transformar sus datos en conocimiento estructurado y accionable.
Por otro lado, la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de las empresas españolas cuando hablamos de cloud. Así, el 37 % de los encuestados señala la protección de estos servicios como su principal área de inversión, solo por detrás del gasto destinado a infraestructura. Aunque esta preocupación no significa falta de confianza en las arquitecturas actuales. De hecho, el 39 % de los líderes españoles afirma tener un nivel alto de confianza en la seguridad de sus servicios cloud.
Para NTT DATA la estrategia pasa cada vez más por combinar diferentes modelos. Las organizaciones están apostando por arquitecturas que integran cloud pública, privada, híbrida y soberana. Dentro de esta evolución, la adopción de cloud soberana podría crecer un 41 % durante los próximos dos años. Pero esta apuesta también tiene un coste. El 58 % de los encuestados reconoce su preocupación por el incremento de los gastos que pueden generar estos desarrollos.
En cuanto a la presión sobre los presupuestos, a nivel global más de la mitad de las organizaciones identifica la gestión de los costes cloud como uno de sus principales desafíos y prevé que los entornos de plataformas totalmente gestionadas lleguen a triplicarse. El escenario combina inversiones estancadas con infraestructuras y entornos tecnológicos cada vez más complejos, lo que obliga a las compañías a buscar un equilibrio entre controlar el gasto y mantener el ritmo de innovación. En este sentido el cloud aparece para las empresas españolas como una pieza clave para impulsar esa innovación. Sin embargo, el 57 % considera que sus aplicaciones y plataformas de datos heredadas están limitando su capacidad para aprovechar ese potencial.











