La inteligencia artificial ya forma parte de la rutina de los profesionales, pero su uso todavía no se ha traducido en una transformación equivalente de los procesos empresariales. Esta es una de las principales conclusiones del estudio “IA en la empresa 2026”, llevado a cabo por Jorge Valero, director de tecnología e inteligencia artificial, que señala que el reto ya no está en utilizar IA, sino en conseguir que genere cambios reales y resultados medibles.
El 70 % de los participantes del estudio utiliza IA a diario y el 80 % lo hace diariamente o varios días por semana. Su uso se concentra principalmente en buscar y resumir información (91%), redactar (82%) y analizar datos (73%). Sin embargo, solo el 30 % dispone ya de un proceso autónomo y otro 20 % está trabajando en ello.
La brecha también aparece en la formación. El 70 % ha recibido formación en IA, pero el 71 % de quienes se han formado reconoce que aprendió sin cambiar su manera de trabajar. El estudio pone así el foco en la diferencia entre adquirir conocimientos y aplicarlos realmente al puesto.
Otro de los problemas es la medición. El 80 % percibe un impacto positivo o valor cuantificable de la IA, pero solo el 20 % lo mide con cifras. Según el estudio, antes de escalar una iniciativa es necesario establecer métricas sencillas relacionadas con tiempo, errores, calidad, conversión, capacidad o coste.
La tecnología tampoco parece ser el principal obstáculo. El 40 % considera que lo que hace falta es contar con alguien dentro de la organización que lidere el proceso, frente al 20 % que reclama mejores herramientas y otro 20 % que apunta a un mayor presupuesto. Además, la presión competitiva empieza a crecer: el 50 % cree o intuye que algún competidor ya está obteniendo ventaja con IA. Para el 60 %, el principal riesgo de quedarse atrás sería perder posición en el mercado.
El mensaje final del estudio indica que la siguiente fase de la IA empresarial no consiste en usar más herramientas, sino en cambiar procesos, medir resultados y generar capacidad interna para mantener esa transformación.











