La inteligencia artificial está revolucionando la forma de trabajar de las administraciones públicas, pero también está abriendo la puerta a nuevas amenazas de ciberseguridad, por lo que desde Check Point Software consideran imprescindible reforzar la protección de datos, identidades y accesos a medida que las organizaciones incorporan agentes de IA y automatizan procesos. La compañía apuesta por un modelo de seguridad basado en zero trust, el cifrado de la información y la automatización inteligente de las políticas de protección.
Eusebio Nieva, sales engineering manager Iberia de Check Point Software, señala que la inteligencia artificial ha supuesto un cambio de paradigma. Los ciberdelincuentes ya utilizan esta tecnología para automatizar ataques, desarrollar malware en tiempos muy reducidos o identificar vulnerabilidades, mientras que las organizaciones deben aprender a proteger nuevas superficies de ataque derivadas del uso de agentes de IA. Uno de los principales retos se encuentra en la protección del correo electrónico y de los datos que manejan las administraciones. La compañía advierte de que técnicas como el prompt injection, los enlaces maliciosos o los códigos QR fraudulentos exigen soluciones capaces de analizar las amenazas en tiempo real y proteger a los usuarios en el momento en que interactúan con la información.
La seguridad del dato adquiere mayor relevancia en entornos multinube, por lo que Check Point Software defiende la necesidad de cifrar la información tanto cuando permanece almacenada como durante su transmisión, incorporando además algoritmos postcuánticos que permitan anticiparse a futuras amenazas capaces de comprometer los sistemas de cifrado actuales.
Otro de los focos de atención es el crecimiento del Shadow IT y del denominado Shadow AI, provocado por el uso de aplicaciones y herramientas de inteligencia artificial sin el conocimiento de los departamentos de TI. La compañía considera fundamental combinar políticas claras de uso con soluciones que proporcionen visibilidad sobre los accesos y ayuden a evitar la exposición involuntaria de información sensible.
La gestión de identidades y accesos constituye otro de los pilares de su estrategia. Check Point Software apuesta por modelos zero trust, perfiles de acceso ajustados a cada usuario y servicios que simplifiquen la administración de entornos con una elevada rotación de personal, como ocurre habitualmente en la administración pública.
De cara al futuro, la compañía prevé que la inteligencia artificial asumirá un papel cada vez más activo en la gestión de la ciberseguridad. Si hoy ya ayuda a detectar amenazas y optimizar configuraciones, el siguiente paso será que pueda definir y adaptar de forma autónoma las políticas de protección, siempre bajo la supervisión de un experto. Un modelo con el que Check Point Software aspira a reforzar la capacidad de respuesta de las administraciones frente a un panorama de amenazas en constante evolución.










