“Nuestro objetivo es que el dato sea seguro, fiable, resiliente y accesible”, proclama Ignacio de Pedro, director general de Cohesity en España y Portugal. En un panorama empresarial en la que el dato se sitúa en el centro del negocio de las organizaciones, el director de tecnología ha visto cómo su labor se transformaba: ya no solo tiene que gestionar los sistemas informáticos, debe convertir al dato en un activo de negocio, asegurando también su protección y accesibilidad.
La incorporación de la inteligencia artificial está acelerando la transformación digital de las empresas, pero también está poniendo de manifiesto una realidad que, hasta hace poco, permanecía en un segundo plano: sin datos fiables, protegidos y accesibles, la IA pierde su potencial. “Una empresa inteligente necesita una estrategia en torno a tres pilares: protección, seguridad y accesibilidad. Solo así es posible extraer conocimiento del dato y convertirlo en una ventaja competitiva para el negocio”, asegura Ignacio de Pedro. “La inteligencia artificial es tan buena como el dato que la alimenta”.
En un entorno cada vez más complejo disponer de una “infraestructura inteligente” se ha convertido en una ventaja competitiva. Ignacio de Pedro asegura que es posible medir su valor con indicadores objetivos, siempre que el foco deje de ponerse en la tecnología y pase a situarse en los resultados que obtiene el negocio. “La mejor métrica es la capacidad de transformar el dato en resultados de negocio. Una infraestructura inteligente reduce el tiempo para identificar amenazas, recuperar servicios críticos y obtener información útil de los datos”.










