Amazon Web Services (AWS) considera que el futuro de la inteligencia artificial empresarial pasa por ofrecer a las organizaciones libertad para elegir los modelos y tecnologías que mejor se adapten a sus necesidades. Coincidiendo con el vigésimo aniversario de la compañía, Antonio Alonso, director de Partners para EMEA de AWS, aseguró, en una entrevista publicada en Newsbook, que la estrategia de la empresa se basa en ampliar continuamente las opciones disponibles para sus clientes, tanto en modelos de lenguaje como en herramientas de IA generativa.
“El 88 % de los clientes quiere elegir la tecnología que prefiere para trabajar y en el ADN de Amazon está dar opciones a los clientes”, afirmó Alonso. Según explicó, esta filosofía se materializa en Amazon Bedrock, la plataforma de AWS que permite acceder a modelos de distintos desarrolladores, y que recientemente ha incorporado en vista previa los modelos de OpenAI.
El directivo señaló que la estrategia de AWS no pasa por apostar por un único proveedor de inteligencia artificial, sino por facilitar que las empresas seleccionen la tecnología más adecuada para cada caso de uso. “Vamos a seguir dando opciones a los clientes dentro de Bedrock para utilizar los distintos modelos grandes de lenguaje disponibles en el mercado”.
Alonso considera que la rápida evolución de la IA exige que las organizaciones adopten una visión flexible de esta tecnología. En este sentido, destacó el creciente peso de la IA agéntica y de las aplicaciones capaces de automatizar procesos completos de negocio, un ámbito en el que AWS está desarrollando nuevas capacidades para acelerar su implantación en las empresas.
Otro de los pilares de la estrategia de AWS es la soberanía del dato. En Europa, la compañía impulsa el desarrollo del European Sovereign Cloud, una infraestructura gestionada íntegramente desde territorio europeo y diseñada para garantizar que los datos y las operaciones permanezcan bajo la normativa comunitaria. Según Alonso, esta iniciativa responde a la creciente demanda de organizaciones y administraciones que buscan combinar innovación en IA con requisitos de cumplimiento normativo.
Para el directivo, el principal reto de las empresas ya no reside únicamente en acceder a la inteligencia artificial, sino en disponer del conocimiento necesario para incorporarla a sus procesos. “Los clientes demandan conocimiento tanto de la tecnología como del negocio, porque los tiempos de implantación son cada vez más cortos”.
De cara al futuro, Alonso considera que la democratización de la inteligencia artificial seguirá el mismo camino que recorrió el cloud hace dos décadas. “Vamos a seguir con la estrategia que hemos mantenido durante estos últimos 20 años; si antes democratizamos el acceso a la tecnología, ahora estamos democratizando el acceso a las tecnologías de IA”.











