La inteligencia artificial, la computación cuántica y los sistemas agénticos están marcando la evolución tecnológica de Fujitsu. Carlos Cordero, CTO de Fujitsu en España, analiza el avance de estas tecnologías, sus aplicaciones actuales y el papel que tendrán en ámbitos como la sanidad, la supercomputación o la ciberseguridad. También explica algunos de los desarrollos que la compañía ha mostrado en su Technology Open House y cómo está trabajando para llevar estas tecnologías a casos de uso reales.
¿Qué supone para Fujitsu el Technology Open House y qué tipo de tecnología se presenta en este encuentro?
Fujitsu Technology Open House se lleva celebrando desde hace unos tres años y ya ha tenido varias ediciones, con Portugal, India y Japón como sedes. El objetivo es mostrar la tecnología desarrollada por Fujitsu Research, que ya se encuentra en un grado de madurez elevado. Presentamos innovaciones que pueden aplicarse a casos de uso reales y que, en algunos casos, ya han sido probadas con clientes en distintas partes del mundo, como Japón. Son desarrollos que pueden considerarse ya comerciales o que están próximos a serlo.
En esta edición, principalmente se abordan tres ámbitos. El primero es la inteligencia artificial, con numerosas tecnologías y aplicaciones. El segundo es la computación cuántica. Hemos anunciado que estamos trabajando en una tercera tecnología basada en átomos neutros. Hasta ahora trabajábamos en dos líneas, la superconductividad y el spin de diamante, y ahora incorporamos una tercera. El motivo para trabajar con tres tecnologías es que todavía no está claro cuál será la que permita desarrollar computadores cuánticos útiles para resolver problemas reales y no únicamente para aplicaciones de laboratorio.
En el caso del spin de diamante ya se ha construido el primer computador cuántico de esta tecnología y está funcionando. De hecho, es accesible a determinados clientes que quieran probar esta tecnología. En el Open House hemos traído chips para mostrar cómo son y un simulador que permite conocer cómo funciona un computador cuántico de spin de diamante.
La tercera pieza que hemos traído es Monaka, cuyo mapa de ruta ya hemos anunciado con Monaka X. Es un procesador que estará probablemente en el mercado en 2029 o 2030, por lo que no hablamos de un horizonte tan lejano. Se está diseñando con una tecnología de 1,3 nanómetros, prácticamente en el límite de la física, y tendrá una potencia de cálculo de unos 9.000 TOPS. Es una capacidad de cálculo muy elevada.
“La computación cuántica va a tener un efecto muy importante sobre la inteligencia artificial”
Habla de tecnologías que ya están en uso, pero la computación cuántica todavía se encuentra en una fase más experimental. ¿Las empresas tienen interés en esta tecnología? ¿Entienden realmente qué puede aportarles la computación cuántica?
No sé exactamente qué ha provocado este cambio. Yo empecé a hablar de computación cuántica en España con el mercado y con los clientes hace unos ocho años, cuando me presentaron en Japón el Digital Annealer y las posibilidades que ofrecía para tareas de optimización. A partir de entonces empecé a explicar a medios y clientes qué era esta tecnología y qué aplicaciones podíamos empezar a probar.
Desde entonces, algunas empresas han creado equipos especializados en computación cuántica. Es el caso, por ejemplo, de BBVA, que ha mantenido un perfil bastante alto en este ámbito para prepararse y trabajar en sus procesos y programas. Sin embargo, como la llegada de la computación cuántica se veía todavía lejana, ninguna empresa que yo conozca había empezado a realizar grandes inversiones en infraestructura. Hasta ahora, las inversiones más importantes han procedido de universidades y centros de investigación, porque la computación cuántica continúa siendo un área de desarrollo e investigación.
Este año tendremos un computador cuántico superconductor de 256 qubits. Es una tecnología útil para continuar desarrollando investigación y realizando pruebas, pero todavía no permite, por ejemplo, que un banco pueda utilizarla para optimizar toda su cartera.
Sin embargo, algo ha cambiado en el mercado. El año pasado muchas empresas ya realizaron inversiones relevantes en computación cuántica, tanto en desarrollo y consultoría como en la incorporación de profesionales especializados. Algunos analistas hablan de 700 millones de dólares y, para una tecnología que todavía no ha alcanzado ese nivel de aplicación práctica, es una cantidad significativa. Para este año 2026 se habla ya de alcanzar los 2.000 millones de dólares, a pesar de que todavía no existen computadores cuánticos capaces de resolver problemas de este tipo a escala real.
A esto se suma la expectativa de que, cuando existan computadores cuánticos con suficiente capacidad, puedan verse comprometidos los sistemas de seguridad basados en los métodos de cifrado actuales. Por eso está cobrando importancia la protección de los sistemas de cifrado frente a esta futura capacidad de computación.
Es lo que conocemos como computación poscuántica, un ámbito que también ha comentado Ángeles Delgado en su charla. No está directamente ligado a la tecnología cuántica, pero sí responde a uno de los efectos que podría tener la llegada de computadores cuánticos capaces de romper determinados sistemas de cifrado. Hace tres años, cuando hablaba con algunos clientes sobre sus preocupaciones relacionadas con el cifrado, no existía prácticamente esa preocupación. Ahora, sin embargo, la situación está cambiando.
Se habla mucho del potencial de la computación cuántica, pero ¿qué impacto cree que tendrá cuando se combine con tecnologías como la inteligencia artificial y la supercomputación?
La computación cuántica va a tener un efecto muy importante sobre la inteligencia artificial. Ya existen experimentos e investigaciones en los que se han utilizado modelos en computadores cuánticos pequeños, y resulta muy interesante pensar en la posibilidad de utilizar un qubit como una neurona, teniendo en cuenta que puede encontrarse al mismo tiempo en todos los estados posibles entre 0 y 1. Es difícil imaginar cómo podría acelerar la inferencia de un modelo.
La combinación de supercomputación, construida con procesadores como Monaka o similares, con computadores cuánticos y modelos de inteligencia artificial ejecutándose sobre estas infraestructuras va a suponer un salto muy importante. Estaremos hablando de otro nivel de capacidad de computación.
¿Hasta qué punto es importante la colaboración con universidades y centros de investigación para avanzar en computación cuántica? ¿Qué rol va a jugar Europa en el desarrollo de esta tecnología?
En España estamos colaborando con el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA) y con el Barcelona Supercomputing Center (BSC), que son organismos públicos. Además, no hay otra manera de hacerlo, porque la computación cuántica sigue siendo un área de investigación. Si no colaboras con el entorno público, las universidades y otras instituciones, tienes poco que hacer.
En Europa, el ecosistema de computación cuántica está bastante desarrollado. Esta tecnología no se limita al procesador, sino que depende de distintos componentes, entre ellos los sistemas de control necesarios para gestionar la inestabilidad de los qubits y conseguir que sean tolerantes a fallos. Es una tecnología fundamental para desarrollar computadores cuánticos operativos y comerciales, por lo que hay numerosas startups trabajando en este ámbito.
La tecnología es tan compleja que resulta imposible que una sola empresa pueda desarrollarlo todo. Esto también se aplica a Fujitsu. Aunque somos una empresa grande y desarrollamos muchas tecnologías, se trata de un ámbito muy complejo y desde el principio hemos trabajado con un ecosistema muy amplio.
Hay muchas empresas especializadas en sistemas de control de qubits y también compañías que trabajan en sistemas de control de frío. Puede parecer una cuestión meramente de infraestructura, pero trabajar con sistemas próximos al cero absoluto requiere una tecnología muy avanzada. Existe, por tanto, un ecosistema interesante en Europa en el ámbito de la computación cuántica.
Para nosotros, la computación cuántica es absolutamente vital porque, junto con la inteligencia artificial, es una de las tecnologías que va a transformar el mundo, y Fujitsu tiene que estar ahí.
“Con la IA vamos a curar el cáncer”
Dejando la computación cuántica a un lado y volviendo al objetivo del evento de mostrar casos reales, ¿qué casos de uso de inteligencia artificial estáis trabajando actualmente?
Uno de los casos más cercanos es OMIQ. En España contamos con un equipo especializado en genómica que incorpora investigadores de Fujitsu Research. Tenemos más de 20 proyectos de OMIQ desplegados y España se ha convertido en una referencia dentro de Fujitsu en este ámbito, también para otros países como Japón. La inteligencia artificial que incorpora es de primer nivel y por eso la hemos incluido entre las demostraciones del evento.
Son proyectos de plataformas de genómica en hospitales. En estos proyectos se procesa el ADN de ciudadanos, se analiza y se almacena para buscar anomalías.
Con la IA vamos a curar el cáncer. Te doy un ejemplo. El melanoma, que es uno de los cánceres más agresivos que hay en el ser humano, tiene cura con la IA. El problema es que todavía no es aplicable a todo el mundo porque no hay sistemas de computación suficientes y resulta muy caro. Por eso todavía no se puede aplicar de forma generalizada. Pero es cuestión de cinco o diez años.
Después será el cáncer de pulmón, el cáncer de mama y todos los cánceres. Van a caer uno detrás de otro por la aplicación de la IA. Estoy convencido de que con la IA se va a curar el cáncer y todos los tipos de cáncer que hay, porque el cáncer engloba muchas enfermedades distintas y depende de grados y de otros factores.
El hecho de que Fujitsu tenga una solución de OMIQ, que estemos tan avanzados y que tengamos tanto reconocimiento en el mercado es muy importante para mí.
Existe actualmente un debate sobre los riesgos de la inteligencia artificial y sobre la necesidad de establecer límites. ¿Cómo ve esta cuestión?
Hay un cuestionamiento enorme sobre si tenemos que parar la inteligencia artificial o frenarla porque puede ser peligrosa y acabar con la humanidad. Yo no voy a decir que no pueda ocurrir. ¿Qué tecnología puedes decirme que, una vez que salió del laboratorio, no se pudiera utilizar para el bien y para el mal? Todas, sin excepción. Con la IA pasa lo mismo.
La inteligencia artificial se puede utilizar para el bien y para el mal, pero si puede contribuir a curar el cáncer, no puedes pararla ni dejarla en un cajón. Hay que seguir desarrollándola lo más rápido posible y, al mismo tiempo, trabajar para que sea segura. Tenemos que diseñar algún tipo de mecanismo de control, como un botón rojo que permita detenerla cuando sea necesario. Hay que trabajar en ello, pero no se puede parar.
¿Cree que un mayor control sobre la inteligencia artificial podría frenar las inversiones en esta tecnología?
Si todos los actores principales de la inteligencia artificial se ponen de acuerdo en que hay que frenar su desarrollo y avanzar más despacio, seguramente la inversión se reducirá. El dinero busca rentabilidad. Si se transmite que las inversiones van a tardar más en retornar, es normal que no se aporte tanto capital y con la misma rapidez que hasta ahora.
“La inteligencia artificial se puede utilizar para el bien y para el mal, pero si puede contribuir a curar el cáncer, no puedes pararla ni dejarla en un cajón”
Volviendo a los casos de uso de inteligencia artificial que Fujitsu está mostrando en el evento, ¿hay alguna novedad que destacarías especialmente?
Una de las novedades es MAAF, nuestra plataforma agéntica. Actualmente todo el mundo habla de agentes de inteligencia artificial, pero todavía no hay ninguna plataforma que permita desarrollar una solución completa basada en agentes. Eso es lo que pretende ser MAAF, un framework de agentes de inteligencia artificial. Todavía no es un producto comercial. Sigue siendo un desarrollo de Research y necesita más trabajo, pero, si todo va bien, empezaremos las pruebas en España el mes que viene con algunos clientes. La previsión es que la plataforma sea comercial en diciembre.
Hay que resolver algunas cuestiones relacionadas con la soberanía digital. No queremos tener una plataforma agéntica funcionando en un entorno de nube que no esté bajo control. Queremos que sea un entorno soberano, local, ya sea on-premise o en España, o al menos en Europa. Son dos piezas que tenemos que unir: una plataforma digital soberana y la plataforma agéntica.
Ya hemos construido algunos casos de uso sobre MAAF, por ejemplo, para compras. Es una prueba en la que se simulan empresas y compradores de distintas compañías, con agentes que negocian operaciones de compraventa, publican necesidades, reciben ofertas y negocian. Puede parecer ciencia ficción, pero cuando lo ves funcionar deja de parecerlo.
Si hubiésemos tenido un sistema de este tipo durante la pandemia, muchas empresas podrían haber sufrido menos con sus cadenas de suministro. No digo que hubiese resuelto todos los problemas, pero probablemente habría limitado mucho su impacto.
¿Dónde está la ventaja de Fujitsu a la hora de desarrollar este tipo de agentes?
Tenemos un conocimiento muy amplio de distintos sectores porque llevamos muchos años trabajando con clientes en diferentes ámbitos. En Japón llevamos casi 100 años trabajando con los mismos clientes y hemos acumulado un conocimiento muy profundo de sectores como utilities, medicina o finanzas. En España llevamos 50 años trabajando con entidades públicas, bancos y otras organizaciones.
Todo ese conocimiento se está utilizando para construir agentes y modelos de IA pequeños, especializados en determinadas áreas. En lugar de utilizar un modelo gigantesco que pueda abarcar muchos ámbitos y que requiere muchos recursos para funcionar, la idea es disponer de modelos pequeños y especializados en una materia concreta, por ejemplo, en compras y ventas.
MAAF permitirá construir una plataforma de agentes con modelos más pequeños que consumirán muchos menos recursos.
Entre las innovaciones que estáis mostrando en el Fujitsu Technology Open House se encuentra Aurora. ¿En qué consiste esta plataforma?
Aurora es otra de las innovaciones de las que estoy muy orgulloso. Es una solución que hemos desarrollado en Europa para la gestión de puestos de trabajo y lo que llamamos el omnichannel. Cuando un empleado tiene un problema con su ordenador, contacta con el centro de soporte y le atiende un agente que se ha alimentado con todo el conocimiento acumulado sobre los problemas informáticos internos durante años. Es capaz de buscar entre toda esa información, identificar el problema y resolverlo de forma remota.
Cuenta, en primer lugar, con un sistema de reconocimiento de voz. En la demostración mostramos el caso de una empleada de ING que habla en francés con un agente de IA. Le explica que está intentando acceder a su ordenador para establecer una sesión de Teams, pero el equipo no le permite entrar porque no cumple los requisitos de seguridad.
La IA no solo entiende lo que está diciendo, sino que también detecta que la persona se encuentra bajo un grado de estrés importante y adapta su respuesta. A continuación, identifica el problema, comprueba con la empleada que está trabajando sobre el equipo correspondiente y realiza las comprobaciones necesarias.
Una vez identificado el problema, el agente solicita permiso para realizar la actualización necesaria de forma remota. La empleada le da autorización y el sistema lleva a cabo la intervención. Al mismo tiempo, genera un ticket en ServiceNow en el que recoge el problema, los pasos realizados y la resolución. Esta información sirve después para alimentar la base de datos de conocimiento y utilizarla en futuros casos.
Una vez completado el proceso, la empleada puede volver a acceder a su ordenador y utilizar Teams. Esa es una de las demostraciones que tenemos en el evento.
“Aurora es una solución que hemos desarrollado en Europa para la gestión de puestos de trabajo y el omnichannel”
¿En qué sectores puede aplicarse Aurora y qué papel tiene la seguridad en su desarrollo?
Se puede aplicar en muchos sectores, como banca, telecomunicaciones u hospitales. Precisamente porque algunos de ellos están muy regulados, la seguridad ha sido una parte importante del desarrollo. Hemos tardado un año en desarrollarlo y más de la mitad de ese tiempo se ha dedicado a la seguridad, especialmente por todo lo relacionado con la voz.
Ahora es muy sencillo clonar una voz. Con unos segundos de una conversación se puede generar una imitación capaz de hacer que una persona diga cosas que nunca ha dicho. Por eso hay que tener mucho cuidado con la seguridad de la voz, pero también con la imagen y el vídeo. Como cualquier tecnología, se puede utilizar para bien y para mal.
En España tenemos un negocio importante en la gestión de puestos de trabajo y en las primeras y segundas líneas de soporte. Poder automatizar parte de ese trabajo, hacer que pueda funcionar en algunos casos 24 horas si es necesario y aprovechar todo el conocimiento disponible nos puede resultar muy útil, tanto a nosotros como a nuestros clientes.
Son servicios que estamos prestando en España en esos tres ámbitos. Eso no significa que la solución no pueda utilizarse en otros sectores, como la logística o el energético.
Mamoru es una solución de IA para la operación de servidores. ¿Qué papel juega junto con Monaka en la gestión de la infraestructura y el consumo?
Mamoru es un sistema de inteligencia artificial para gestionar infraestructura y servidores. Actualmente, la gestión de servidores se realiza normalmente a través de entornos web con numerosos menús y parámetros, por lo que es necesario contar con un conocimiento especializado para gestionar cualquier máquina de una granja en un centro de datos. Mamoru es, en este sentido, una IA para operar servidores, que permite gestionar servidores y racks y gestionar el consumo.
En este ámbito, Monaka es nuestra pieza clave para reducir el consumo de las máquinas, incluida la inferencia de IA. Monaka permite realizar inferencia en CPU y el consumo de este chip es muy bajo.
Todavía no tenemos ningún servidor comercial. Monaka ya está fabricado y Supermicro está fabricando servidores con Monaka. Hemos podido verificar que todo lo que decíamos sobre Monaka se cumple en cuanto a consumo, velocidad, seguridad y demás, pero todavía no está la cadena de fabricación a una velocidad suficiente como para que podamos venderlos. Según tengo entendido, empezaremos a hacer las primeras entregas en enero.











